Informe a la nación de Michelle Bachelet en Chile

Bachelet_1La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, entrego su penúltimo informe sobre el estado administrativo y político de la nación al Congreso, cuando el país latinoamericano vive un periodo complejo de difíciles reformas al modelo neoliberal y un complejo proceso de cambio constitucional que busca cerrar la grieta social entre chilenos, y enfrenta la desactivación económica, problemas de “marea roja” y la desconfianza con la clase política, secuela de denuncias de corrupción. Una ocasión para hacer un balance del segundo mandato de la presidenta Michelle Bachelet, porque mientras en otros países latinoamericanos se vive la crisis de gobiernos progresistas, en Chile comienza, finalmente el desmantelamiento de la herencia de la dictadura de Pinochet.Señalar en primer lugar, que las tradicionales movilizaciones paralelas a la cuenta al Congreso nacional el 21 de mayo en la ciudad de Valparaíso, se saldaron esta vez en la muerte por asfixia del cuidador, Eduardo Lara, de un edificio del Consejo Municipal encendido con una bomba molotov por manifestantes encapuchados. Un signo claro de la grieta social que existe en ese país latinoamericano en que la violencia económica, social y política es alimentada por la impunidad y que cada sector intenta recuperar.

Sin grandes anuncios

Este año la cuenta pública de la presidenta Bachelet no tuvo grandes anuncios. La presidenta dio por concluida la obra gruesa de su administración y defendió la transparencia del proceso de cambio constitucional que considera la pieza clave de su presidencia. Defendió que más de 60 mil ya han participado en las discusiones para cambiar la Constitución impuesta por Pinochet en 1980.
Destaco que la desaceleración de la economía y la pérdida de confianza en la política por denuncias de corrupción traen incertidumbre. Reconoció la resistencia a las reformas propuestas, pero enfatizó el balance positivo de la gratuidad universitaria beneficiara al 60% de los estudiantes al fin de su gobierno en marzo de 1918. Destacó la implementación de la ley de Inclusión Escolar que no provoco el caos temido por la oposición de derecha. Anunció que el próximo mes enviará finalmente la reforma educacional Superior, mientras se espera que se apruebe el proyecto que creará un sistema nacional de educación Pública. También señaló que se creará el Ministerio de Ciencia y Tecnología y cambios en la ley sobre la violencia intrafamiliar.
La presidenta no se refirió a la gran derrota sufrida cuando la oposición de derecha consiguió que el Tribunal constitucional declarara inconstitucional artículos claves de la reforma laboral, como la titularidad sindical y la extensión de beneficios a los nuevos afiliados al sindicato. El TC se ha transformado en la nueva trinchera de la oposición de derecha en la defensa de la constitución pinochetista.
En suma, no fue un discurso que marcará la historia. Marca las características mitigadas del balance del gobierno de la presidenta y las dificultades del proceso de democratización tantas veces postergado en Chile.

Balance del gobierno Bachelet

Huelga-Ex-Presos-Politicos-1La presidenta Michelle Bachelet, tiene uno de los niveles de popularidad más bajos de un presidente desde el retorno de los gobiernos civiles en marzo de 1990. En su haber puede señalar la aprobación de algunas reformas históricas como la del cambio del sistema binominal, que ha asegurado una sobrerepresentacion de la derecha política desde 1990. También puede señalarse que consiguió la aprobación de una ley de reforma tributaria, que a pesar de las modificaciones, consiguió entregar fondos para asegurar el impulso de la ley de gratuidad universitaria, que es sin dudas la más importante pieza de reforma hasta ahora. Otras leyes sociales, como la ley Ricarte Soto para medicamentos, la eliminación de la cotización de los adultos mayores, además del proyecto de ley sobre la despenalización del aborto por tres causales, entre otras. El gran fracaso es el de la reforma laboral, que a pesar de algunos avances como el de la negociación inter-empresas, se mantiene como una de las más retrógradas del mundo, con la prohibición de la titularidad sindical.
Es sin dudas la medida más importante la del cambio constitucional. Un cambio trascendental, cuyas bases se darán en el gobierno de Bachelet pero que será definido en el próximo gobierno. En efecto, luego de encuentros locales (incluidos los de chilenos en el exterior) y regionales, la presidenta recibirá las propuestas para elaborar una nueva constitución, la que será presentada en 1917. Mientras tanto, el Congreso debe agregar una enmienda constitucional que defina el mecanismo de cambio de la constitución (asamblea constituyente, grupo de expertos, congreso, plebiscito). Ese proceso es trascendental porque terminará con el pacto de la clase política y los militares de julio de 1989, que determinó el sistema político que aún perdura 25 años mas tarde. Una constitución neoliberal, que postula el estado subsidiario, prohibiendo salvo por ley expresa, que el Estado intervenga en la economía.

Crisis política, crisis de valores

Lo que ha caracterizado el gobierno de Bachelet son las revelaciones de escándalos del conjunto de la clase política. Los más graves son de la derecha política, pero últimamente se denunció que hasta el Partido Por la democracia, miembro de la coalición gobernante Nueva mayoría, recibía financiamiento de SQM, del exyerno de Pinochet, Julio Ponce Leroux, lo que dificulta las perspectivas de candidatura presidencial de la alcalde de Santiago Carolina Tohá. Una corrupción y colusión que llevó a la condena del jefe de la derechista Union demócrata indpeendiente, Jobino Novoa y la caída del posible candidato de la derecha Pablo Longueira y el propio expresidente derechista Sebastián Piñera. Hasta la presidenta Bachelet se vio afectada por movidas de acceso privilegiado por su nuera Nathalia Compagnon. Algunos hacemos el lazo entre la ausencia de probidad en la clase política con las bases individualistas del sistema político heredado de la dictadura.
En su discurso ante el congreso la presidenta reconoció la grieta social que existe en Chile. Una grieta por causas económicas que alimenta la violencia de la delincuencia y la violencia en las calles. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Chile se encuentra entre los 14 países más desiguales del mundo de acuerdo al Banco Mundial. Ello a pesar de la serie de medidas sociales adoptadas para redistribución de ingresos en el marco de los equilibrios macroeconómicos y el modelo económico extractivista sometido a la economía mundial.
El balance de los años Bachelet es mitigado, pero al mismo tiempo los cambios constitucionales abren nuevas perspectivas en el país sudamericano.

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