Cuenta Pública anual en Chile: Crisis sanitaria, económica y política

Sebastián Piñera, Presidente de Chile

La Cuenta Pública anual del presidente Sebastián Piñera confirmó su fracaso en contener la crisis sanitaria, económica y política. Chile está entre los países más afectados del mundo por la pandemia del COVID-19. Su falta de empatía con las víctimas de una pandemia que reveló profundas desigualdades sociales, aumentó su aislamiento e impopularidad. Es así como fracasó en impedir que el congreso, con votos de su propia coalición, votara a favor del retiro del 10% de los fondos de los trabajadores formales en las AFP.

Un ataque contra un pilar del modelo neoliberal, impensable, antes de la pandemia, pero sobre todo, antes del estallido social del 18 de octubre. Un avance que puede quedar como un paso trunco, sin otros cambios.

Su nuevo gabinete no prioriza contener la pandemia. No propone un nuevo programa económico que remplace la olvidada promesa de Tiempos Mejores. Es un gabinete represor, bajo la excusa de defender el Estado de Derecho. El debut del Ministro del Interior Victor Pérez en la Araucanía, ya marcó su estilo.

Es también un Gabinete de rechazo al proceso constitucional: busca reforzar Chile Vamos, para perder lo menos posible en el proceso constitucional y en el nutrido cronograma electoral para mantener el poder después de marzo de 2022.

Chile entró a un nuevo periodo. La elite de derecha teme perder sus privilegios. La clase política constata atónita la brecha casi infranqueable que la separa del nuevo sujeto social, plurifacético, activo pese al confinamiento sanitario y al confinamiento político al que se le destinó los últimos 30 años.

El nuevo periodo fuerza un realineamiento de fuerzas políticas desde 1990; un surgimiento de fuerzas más acordes con las exigencias de un periodo posneoliberal. El futuro de Chile está abierto, por primera vez en decenios. Veamos en mayor detalle estas afirmaciones.

La Cuenta Pública anual de Piñera confirma el fracaso de su gobierno

La Cuenta Pública anual[1] de Piñera confirmó que, mientras que en muchos países, la pandemia favoreció los gobiernos de turno, Piñera se alinea con los gobiernos que fracasaron en enfrentar la pandemia. Está afectado por el síndrome del pato cojo, como su ídolo Donald Trump.

Los medios de comunicación destacaron que la derecha valoró el tono unitario de Piñera. También que muchos, como el presidente de la cámara de diputados Diego Paulsen (RN) valoraran su plan de reactivación económica. Otros, como Camila Flores lo consideraron “correcto”.

El actor social prefirió expresarse en cacerolazos, movilizaciones, imágenes en edificios y llamados a pasar la cuenta en redes sociales. El conjunto de la oposición política criticó la Cuenta Pública de Piñera (El mostrador). Camila Vallejos (PC) habló de “un insulto para las personas afectadas por el mal manejo de la crisis sanitaria”.

Afiches y movilizaciones por la Cuenta Pública

Maya Fernández (PS) twiteó: “No ha dicho nada que no le hayamos escuchado antes”. Fuad Chahin (DC), agregó que “El gobierno parece vivir en una realidad paralela”. A Felipe Harboe, (PPD), le preocupó, además que Piñera no reconociera el “fracaso total de su plan para la Región de la Araucanía”. El Senador Juan Ignacio Latorre  (RD) abundó en que las “AFP pueden estar tranquilas con Piñera, no serán tocadas en lo que queda de su gobierno”.

Lo cierto, es que los “tiempos mejores” prometidos por Piñera nunca llegaron. La Cuenta Pública confirmó que no tiene nada nuevo que ofrecer. Su antiguo consejero Carlos Peña criticó abiertamente su narcisismo. Ello, mientras Servel recuerda que la atención estará en otra: el 25 de octubre (plebiscito por el cambio de la Constitución); el 11 de abril (concejales, alcaldes, gobernadores y miembros de la convención constituyente) y; el 21 de noviembre de 2021 (presidente, diputados, senadores y consejeros regionales).

Gobierno Piñera fracasó en la gestión de la pandemia del COVID-19

Con más de 355 mil casos, Chile está entre los países más afectados por la pandemia. El número de fallecidos es también altísimo. El informe[2] del Ministerio de Salud (Minsal) del 31 de Julio cuenta 9,457 personas fallecidas por COVID-19. Si se prefiere, un dato más cercano a la realidad de del Departamento de Estadísticas del mismo ministerio (DEIS) son 13.426 muertos (sumando confirmados y sospechosos en espera de PCR).

Recordemos que Espacio Público, ya criticó la manipulación de cifras. El ministro de Salud, Jaime Mañalich renunció en medio de revelaciones de que el gobierno entregaba una tasa de letalidad “artificialmente baja”, distinta la que informaba a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pese a prometer, cambiarlo, el nuevo ministro Enrique Paris, sigue con el mismo sistema de conteo.

Hay consenso en que el Estado chileno no ha asumido en forma oportuna y eficaz su responsabilidad con un sistema de salud colapsado y desigual: el virus si discrimina. Muchos expertos, como Branco Milanovic, afirman que la pandemia ha actuado como un revelador de la desigualdad económica, social y sanitaria del modelo neoliberal imperante. Otros afirman que el gobierno no conoce su pueblo, que trabajadores debían elegir contagiarse o morir de hambre.[3] Sus programas vulneran la dignidad y no ayudan a trabajadores que deben elegir entre arriesgarse o morir de hambre.

Estadísticas de mortalidad y desigualdad por el Covid-19

Las estrategias desde la “Nueva Normalidad” hasta Retorno Seguro no dieron resultados. La actual estrategia “Paso a Paso” es cuestionada. Los cambios de ministros y conflictos con el Colegio médico y con científicos. llevan a un consenso sobre el pésimo manejo de la crisis por el gobierno Piñera. Hasta The Economist, afirma su “decepción” por un manejo que revela que Chile no es un país desarrollado. De acuerdo a Cadem, 78% de los chilenos desaprueba el gobierno Piñera.

Una Cuenta Pública anual sin empatía con las víctimas de la pandemia

Llamó la atención que la Cuenta Pública anual del presidente Sebastián Piñera tocara sólo tangencialmente la crisis sanitaria del COVID. Además, causó polémica la falta de empatía del presidente Sebastián Piñera con las víctimas y que no reconociera explícitamente los errores por la gestión de la pandemia.

En efecto, el presidente del partido Socialista, Álvaro Elizalde, advirtió que Piñera omitió en su presentación de 1 hora y media, la siguiente frase del discurso original distribuida a los medios de comunicación: “pido disculpas a los afectados” de la pandemia. En redes sociales se confirmó la falta de empatía del presidente.

El nuevo vocero de la Moneda, Jaime Bellolio, se confundió en explicaciones, señalando que Piñera, evidentemente, pidió perdón, de manera indirecta: “por supuesto que le pedimos disculpas a los chilenos”. Piñera también se justificó en entrevista con el periodista Daniel Matamala en CNN, donde señaló que no tiene “tapujos con pedirles perdón”, pero, agregó, que el cambio de gabinete es “no solo para seguir contando contagiados, sino también empleos recuperados”.

Afiches del ollas comunes

Ante la pésima gestión de la pandemia, con la consigna “El pueblo ayuda al pueblo” la solidaridad popular rompió con los valores individualistas que Peña y otros, consideraban encarnados en el Chile moderno.

Son iniciativas populares autogestionadas y ligadas experiencias durante el estallido, como las ollas comunes y la reconversión de las brigadas de salud de Plaza Dignidad social. Ante la crisis, la sostenibilidad de la vida y la dignidad vuelven a quedar en manos de las mujeres y las comunidades (Observatorio Género y Equidad). Francisca Rodríguez, presidenta de Anamuri (Asociación nacional de Mujeres Rurales e indígenas) afirma “la gente acumula fuerzas para sobrevivir a esto y en el futuro seguir haciendo resistencia”. Una actividad del sujeto social que suscita disputas por liderazgo entre municipalidades, gobierno, Iglesia y partidos políticos.

Retiro del 10% de las AFP: Derrota del Piñerismo

La Cuenta Pública anual buscó dejar atrás la derrota del Piñerismo por la adopción de la reforma constitucional que permitió el retiro del 10% de los fondos previsionales.

La Ley, publicada el 30 de julio en el Diario Oficial[4], es una medida excepcional para mitigar los efectos sociales derivados del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública a causa del COVID-19. Autoriza, durante 365 días, retiros de hasta un máximo de 150 unidades de fomento (unos 4,3 millones de pesos) y un mínimo de 35 unidades de fomento (un millón de pesos). También el retiro completo de fondos menores de 35 unidades de fomento.

Los fondos retirados no constituyen renta. No están sujetos a impuestos, comisiones o descuentos por las AFP. La solicitud deberá hacerse en una plataforma con soporte, digital, telefónico y presencial establecido por las AFP.

Hay unos 10,9 millones de cotizantes de las AFP privadas, (Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, Plan Vital, Provida). Al 4 de agosto, 7 millones de afiliados habían hecho el trámite de retiro de sus fondos de las AFP.

Fotografía de movilización No + AFP

La aprobación de la 39ª disposición transitoria en la Constitución era impensable antes del estallido social. Por primera vez en 30 años[5], las AFP perdieron[6], el apoyo de una clase política, cuyas reformas siempre las beneficiaron: rentabilidad negativa, multifondos, aumento ficticio de la esperanza de vida hasta 110 años con cambio de cálculo del INE al SVS.[7]

La falta de empatía del gobierno con los trabajadores formales y la popularidad de la medida (86% según Cadem) presionó para que la clase política se atreviera a tocar las AFP. Pero puede ser un paso trunco y hasta regresivo sin otros  cambios. Una victoria de la oposición que debiera seguir con la aprobación por el Congreso del impuesto a los súper ricos.

Las AFP siguen siendo un pilar del modelo neoliberal

Las AFP, creadas por el decreto ley 3500[8] (1980) son un pilar fundamental del modelo neoliberal. Se obligó a que los trabajadores inviertan el 10% de sus salarios en una cuenta de capitalización individual gestionada por AFP privadas para crear un mercado de capitales al servicio de las grandes empresas.

El retiro del 10% permite que los diversos estamentos de trabajadores formales, lo que ahora se clasifica como clase media, puedan enfrentar los efectos económicos de la pandemia. Es la primera fisura de uno de los “pilares” del modelo económico chileno. Las AFP manejan un mercado de capitales de más de US$ 200,000 millones, equivalente al 75% del PIB chileno anual. Tienen 11 millones de cotizantes obligados, con la excepción de las Fuerzas Armadas y de Orden, cuyas jubilaciones son cuatro veces mayor que las que pagan las AFP, según un estudio reciente de Fundación Sol.[10]

Se trató de un gran engaño para millones de jubilados según la periodista Alejandra Matus[9], porque en lugar del 70% que prometía José Piñera, apenas asegura el 35% del último sueldo, con jubilaciones menores que el salario mínimo. (301,1000 pesos).

Nada es simple en la patria de Neruda. Algunos partidarios del gobierno se alegran porque el retiro del 10% reactivará la economía. Aumentará el dinero circulante entre 10 mil millones y hasta 20 mil millones de dólares. La mayoría lo destinará a pagar deudas o al consumo inmediato.

Fotografîa del anuncio del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución

En efecto, la victoria contra las AFP se esfumará, si no cambia la lógica subsidiaria neoliberal de la Constitución y se instala un sistema de reparto con contribuciones del trabajador, del empleador y del Estado. Tienen razón quienes afirman, que sin ese cambio, la vejez seguirá siendo en Chile, no sólo “el fin de la vida laboral sino también la entrada en la pobreza”.

Una victoria opositora que no cambia la lógica neoliberal

El retiro del 10% es un símbolo de que es posible eliminar las AFP como exige el estallido social. Pero, en realidad, no afecta la lógica neoliberal y la continuidad de las AFP. Puede ser una medida regresiva, porque mantiene la lógica de una previsión basada en la capitalización individual. Excluye incluso, toda responsabilidad estatal en tiempos de crisis. Excluye que el Estado recurra a componentes solidarios financiados por endeudamiento Estatal como en otros países capitalistas como Canadá, ó financiarlos mediante impuestos a las grandes fortunas.

En muchos países, el retiro de fondos previsionales, es una medida de urgencia, entre otras.  Perú se autorizó retirar el 25% de los fondos. EEUU, Salvador y Suiza permiten el autoprestamo, con reposición de fondos. Australia, Dinamarca, Nueva Zelandia y México permite retirar fondos ante contingencias. En el Reino Unido, Canadá y otros países donde el ahorro individual es complementario, se permiten retiros en todo tiempo.

Diagrama del negocio de las AFP

Lo novedoso en el caso de Chile, es que, desde su lógica neoliberal, el gobierno, que se oponía al retiro del 10%, busque aprovechar la crisis para usar los fondos previsionales de los trabajadores formales para rescatar los grandes grupos económicos afectados por la pandemia. En efecto, el proyecto gubernamental Sobre el buen funcionamiento del mercado financiero, que no requiere reforma constitucional, Ley ya aprobada por el senado[11] el 21 de julio, persigue cambiar la obligación de las AFP de tener “como únicos objetivos la obtención de una adecuada rentabilidad y seguridad” por la de invertir en títulos de deuda no sujetos a fiscalización porque no estén en la Comisión del mercado Financiero.

Estos bemoles, no cuestionan el carácter histórico de la victoria de la oposición, pero dejan en evidencia que sin cambio Constitucional, quedará como un paso trunco.

La Cuenta Pública anual revela que Piñera navega sin otro rumbo que el de sobrevivir

Piñera fue derrotado por el estallido social de octubre de 2019, que aplastó definitivamente un programa de tiempos mejores, que ya nadie recuerda. La crisis sanitaria y económica generada por la pandemia, confirmó el agotamiento del modelo neoliberal y reveló las profundas desigualdades sociales. Entre el mundo virtual en que vive la derecha y la brecha entre la clase política y los ciudadanos, la reorganización del espectro político marca ya el proceso constitucional y un nutrido ciclo electoral.

Carlos Peña, argumenta que la sublevación de parlamentarios de Chile Vamos transformó a Piñera en un “pato cojo”. La cuenta Pública anual confirma que navega sin otro rumbo que el de sobrevivir. Otro analista del mismo sector, Patricio Navia, afirma que “la coalición que orgullosamente lideró a la victoria presidencial en 2017 está en ruinas”. El objetivo ahora es de mantenerse en el poder después de marzo de 2022.

Fotografía de mujer Mapuche atacada por Carabineros

El ajuste del gabinete, antes de la Cuenta Pública anual, busca restablecer la coalición de apoyo y asegurar la sobrevida del gobierno. El Piñerismo se acabó. Los Piñeristas como Karla Rubilar, fueron rebajados y Evopoli, perdió plumas. La entrada de miembros prominentes de UDI y RN, hace que sea el gobierno de Chile Vamos.

Por ello es que el nuevo gabinete no está centrado en enfrentar la crisis sanitaria: No hay cambios en esos ministerios. No hay cambios en el equipo económico a pesar del confuso e improvisado programa de reactivación económica. Afirmó en varias entrevistas que el objetivo del cambio de gabinete es “no sólo seguir contando contagiados, sino también empleos recuperados”. Piñera conservo intacto su equipo económico, con Ignacio Briones, el único de Evopoli de peso, que sigue en el gobierno luego del despido de Gonzalo Blumel. El Pinochetista neoliberal, Cristián Larroulet, Chicago Boy seguirá gobernando en las sombras.

Contener el estallido social y las reivindicaciones Mapuche

Piñera designó como ministro del Interior al Senador de la UDI, Victor Pérez para contener las reivindicaciones del estallido social y de la Nación Mapuche y defender los privilegios de su sector con un programa de orden y seguridad contra vándalos y terroristas. Un funcionario pinochetista, ex alcalde designado en Los Ángeles, denunciado por organizaciones de DDHH.

Apenas ungido visitó oficialmente la Araucanía, para “coordinar la correcta implementación de planes de seguridad en la zona”, de acuerdo a la Tercera. Declaró de paso, que los Mapuche en huelga de hambre no son presos políticos. Tampoco los presos del estallido social son presos políticos: En Chile no hay presos políticos.

Titulares de efectos de visita del ministro Pérez a la Araucanía

También envalentonó el grupo ultraderechista y racista de latifundistas, el APRA. Ellos organizaron los ataques del 1º de agosto, protegidos por Carabineros contra Mapuche movilizados en Curacautín en apoyo a la huelga de hambre de Mapuche presos que exigen que se apliquen normas internacionales suscritas por Chile. Una huelga ignorada por el gobierno y los medios, pese a la solidaridad mundial. El gobierno Piñera echa nuevamente bencina al fuego desechando los tímidos avances de dialogo de algunos gobiernos. Una estrategia que no resuelve el conflicto. Los Mapuche exigen un diálogo verdadero. (Ver nuestros comentarios). El sujeto social del estallido social del 18 de octubre, sigue activo, pese a la pandemia. Se transforma en actor insoslayable del nuevo periodo.

En la  Cuenta Pública anual Piñera insistió en su narrativa represiva en defensa del Estado de Derecho, amalgamando las movilizaciones por derechos populares y del Pueblo Mapuche con terrorismo y delincuencia. La reunificación de la derecha política con el gobierno Piñera presagia un retorno a la estrategia contra el estallido social de Andrés Chadwick. El exministro del interior, condenado constitucionalmente por violaciones de derechos humanos por el Congreso en diciembre pasado.

El gabinete del “rechazo” y el nuevo periodo

El Gabinete busca reforzar la derecha con vistas al proceso constitucional y el cronograma electoral. Muchos observadores le designan como Gabinete del rechazo. Es verdad que los parlamentarios que entraron al gabinete son partidarios del rechazo al cambio de la constitución en el plebiscito del 25 de octubre próximo.

La excepción es Mario Desbordes, nuevo ministro de Defensa, ex presidente de RN y representante de la derecha social. Un partidario abierto del apruebo, que se dejó neutralizar, por intereses superiores del país y el acceso a una función que añoraba. De paso diversifica la imagen del gobierno y la derecha.[12] También desactiva la pugna con Andrés Allamand, partidario abierto del rechazo. Pero la derecha constata que no existe un vasto arcoíris en favor del rechazo, porque todo apunta a una victoria del “apruebo” en el plebiscito del 25 de octubre.

Pero, el impacto del plebiscito depende de la profundidad de la derrota de la derecha. Una variable condicionada por la participación electoral, Ella ha bajado mucho, producto del desprestigio de la clase política. ¿Canalizará el plebiscito el estallido social? ¿Afectará la pandemia, la expresión del voto ciudadano? ¿Se aprobará la Convención Constituyente?

Fotografía de movilización con cartel El modelo Neoliberal Nace y Muere en Chile

Cuál impacto tendrá el proceso constitucional sobre el tupido cronograma electoral: se eligen en los próximos meses, el conjunto de los cargos electivos desde concejales municipales hasta la presidencia (excepto sólo 27 de los 50 senadores). ¿Surgirán nuevas fuerzas?

Chile tiene un gobierno debilitado, cantonado en la defensa de la ley y el orden a pesar de la grave pandemia, un modelo económico agotado y desigualdades sociales inaceptables. El proceso político chileno aparece abierto, por primera vez en decenios: En vísperas de un complejo proceso constituyente afectado por la profunda crisis de la clase política y un sujeto social transformado en actor político multifacético sin representantes.[13]

NOTAS:


[1] Sebastián Piñera Echeñique, Mensaje presidencial, Cuenta pública 2020. Gobierno de Chile. 31 de Julio de 2020.  https://www.gob.cl/cuentapublica2020/

[2] Ministerio de salud, Informe epidemiológico número 38, enfermedad por SARS-CoV-2 (COVID-19) Chile, 31-07-2020. Departamento de epidemiologia. Consultado en: https://www.minsal.cl/wp-content/uploads/2020/08/Informe_EPI_31_07_20.pdf

[3] Dictaduras democráticas, autoritarismo neoliberal y revueltas populares en tiempos de Covid-19, René Ramírez Gallegos, 6 de junio de 2020, CELAG, Consultado en: https://www.celag.org/dictaduras-democraticas-autoritarismo-neoliberal-y-revueltas-populares-en-tiempos-de-covid-19/

[4] Diario Oficial de la República de Chile. Ministerio del Trabajo y previsión social. Ley número 21,248; Reforma Constitucional que permite el retiro excepcional de los fondos acumulados de capitalización individual en las condiciones que indica. 31 de julio de 2020, consultado en línea en: https://www.diariooficial.interior.gob.cl/publicaciones/2020/07/30/42718/01/1791258.pdf

[5] Decreto Ley No, 3500, del 13 de noviembre 1980, Establece un sistema de pensiones de vejez, de invalidez y sobrevivencia derivado de la capitalización individual obligatoria en una administradora de fondos de pensiones (AFP). Superintendencia de pensiones, Consultado en: https://www.spensiones.cl/portal/institucional/594/w3-article-3832.html

[6] Nicolás Sepúlveda y Matías Jara, EN 2019 LAS AFP PAGARON UN TOTAL DE $2.961 MILLONES A MIEMBROS DE SUS DIRECTORIOS. El escudo político que falló: todos los nombres de la ex Concertación y la derecha que se han puesto al servicio de las AFP. 24 de julio de 2020. CIPER, Consultado en línea en: https://ciperchile.cl/2020/07/24/el-escudo-politico-que-fallo-todos-los-nombres-de-la-ex-concertacion-y-la-derecha-que-se-han-puesto-al-servicio-de-las-afp/

[7] Daniel Mártinez, La reforma de las AFP que hizo Ricardo Lagos en su gobierno y que hoy promete terminar. 11 de noviembre de 2016, El Dínamo. Consultado en: https://www.eldinamo.cl/nacional/2016/11/11/la-reforma-a-las-afp-que-hizo-ricardo-lagos-en-su-gobierno-y-que-hoy-promete-terminar/

[8] Decreto Ley No, 3500, del 13 de noviembre 1980, Establece un sistema de pensiones de vejez, de invalidez y sobrevivencia derivado de la capitalización individual obligatoria en una administradora de fondos de pensiones (AFP). Superintendencia de pensiones, Consultado en: https://www.spensiones.cl/portal/institucional/594/w3-article-3832.html

[9] Alejandra Matus, Mitos y verdades de las AFP, Editorial Aguilar, Octubre de 2017. https://www.megustaleer.cl/libros/mitos-y-verdades-de-las-afp/MCL-003780/fragmento

[10]  ¿AFP para quién? Donde se invierten los Fondos de Pensiones en Chile. Recaredo Gálvez Carrasco, marco Kremerman. Fundación Sol, Abril 2020. Consultado en:  http://www.fundacionsol.cl/wp-content/uploads/2020/04/AFP_PARAQUIEN_VF0424.pdf

[11] Senado de Chile. A segundo trámite norma que cautela financiamiento del mercado financiero, 22 de julio de 2020. Consultado en https://www.senado.cl/a-segundo-tramite-norma-que-cautela-el-financiamiento-del-mercado/senado/2020-07-21/185816.html

[12] Las paradojas del gabinete del Rechazo. Por Sebastián Rueda Kewpo, 1ro de agosto de 2020, Le Monde Diplomatique, Edición Chilena. Consultado en: https://www.lemondediplomatique.cl/las-paradojas-del-gabinete-del-rechazo-por-sebastian-rueda-kewpo.html

[13] El desacople, 30.07.2020, Por Alberto Luengo Danon, Ciper. Consultado en: https://ciperchile.cl/2020/07/30/el-desacople/

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