Estados Unidos: ¿Perderá Trump su Reelección?

¿Perderá Trump su reelección en noviembre? La pandemia del Coronavirus cambió el contexto. El 27 de mayo, los Estados Unidos pasaron el umbral de 100 mil muertos por el coronavirus. Nadie valora su estrategia sanitaria contra el Coronavirus. Su negacionismo y desprecio de la ciencia del cambio climático, se trasladó ahora, con funestas consecuencias, a la peor pandemia en un siglo. Trump se ridiculizó mundialmente cuando recomendó, irresponsablemente, inyectarse o consumir, lejía, cloro y otros blanqueadores para eliminar el virus.

Pese a constantes anuncios de inminente reactivación económica, a la crisis sanitaria se agrega una recesión económica peor que la de 2008. A los 40 millones de cesantes, se agregan millones de trabajadores informales que recurren a bancos alimentarios para sobrevivir.

Su estilo político de intimidación, división (Wedge politics), de racismo, de falsedades sobre la pandemia profundizan las divisiones sociales e ideológicas, en momentos en que otros presidentes adoptaron el discurso del bien común y la solidaridad ante grandes desafíos.

Hasta Twitter, denunció un gorjeo de glorificación de la violencia, justificando disparar contra manifestantes que protesten contra el racista asesinato de George Floyd por un policía de Minneapolis. Esta semana Twitter ahora advierte cuando Trump propaga falsas informaciones, como respecto del pretendido fraude del voto por correspondencia en California. Trump atacó Twitter con una orden ejecutiva contra las redes sociales.

De manera persistente, las encuestas muestran que el candidato demócrata Joe Biden aventaja a Trump. Los observadores comienzan a hablar de una posible derrota de Trump. Sus críticos la afirman sin tapujos. Una encuesta de Fox News lo anticipa. Sus partidarios temen que en noviembre los electores usen su frase fetiche: ¡You are Fired!

Es evidente que Trump contraatacará con una muy sucia campaña ó distrayendo la atención aumentando tensiones internacionales o un conflicto tipo Wag the Dog.

Más de 100 mil muertos. Crisis sanitaria

El miércoles 27 de mayo, EUA cruzó el umbral de 100 mil víctimas del Coronavirus. ¿Perderá Trump su reelección a causa de la pandemia?

El Dr. Anthony Fauci, del Grupo de trabajo de la Casa Blanca y Director del Instituto nacional de alergias y enfermedades infecciosas, causó conmoción el 29 de marzo al afirmar que podrían morir entre 100 y 200 mil estadounidenses. Hoy esa cifra es conservadora.

Hay consenso en que la pandemia reveló desigualdades estructurales del capitalismo estadounidense: Como el acceso a la salud y los clivajes raciales, sociales y económicos. Ellas fueron agravadas por la gestión errática de Donald Trump, lo que puede costarle la reelección.

Por un lado, cerró en 2018 la unidad de coordinación de respuesta contra pandemias. Por otro, insiste hasta hoy, en desconocer la gravedad de la pandemia, critica las medidas de confinamiento y prioriza mantener la actividad económica a toda costa.

Además, Trump rebate las más elementales recomendaciones de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), rechazando portar una máscara. Hizo alarde de su ignorancia. Llamó a inyectarse o consumir blanqueador contra el Coronavirus en conferencia de prensa el 23 de abril: Tuvo que retractarse.

Anunció con desparpajo, el 18 de mayo, que consume hidroxicloroquina. Una droga inútil contra el Coronavirus según la revista científica The Lancet. Por su parte, la FDA y el Grupo de expertos de la Casa Blanca desaconsejan usarla. A nivel internacional, Francia, Italia y Bélgica proscribieron el uso la droga en el tratamiento del Coronavirus por sus peligrosos efectos secundarios. La OMS suspendió los estudios.

Además, Trump, obstaculiza sistemáticamente la correcta estrategia sanitaria de los gobernadores. Del Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo y todos quienes opten por medidas de confinamiento; apoyando abiertamente las movilizaciones contra el confinamiento. Estados Unidos parece un navío sin capitán.

¿Puede ganar Trump en medio de una profunda recesión?

En las últimas décadas casi todos los presidentes titulares fueron reelegidos. Sólo perdieron, el demócrata J. Carter (1980) y el republicano HW. Bush (1992). ¿Perderá Trump su reelección a causa de la recesión actual?

El Financial Times indicaba hace un año que, mientras crezca la economía, Donald Trump sería reelegido. En febrero, el largo ciclo de crecimiento económico, aseguraba su reelección, independientemente de críticas a su estilo de gobierno. Más aún, después del fracaso del impeachment intentado por los demócratas en febrero.

Después, a fines de abril, la BEA (Bureau of Economic Analysis) confirmó una contracción una contracción económica cercana al 5% anualizado, para el primer trimestre de 2020.  La caída del consumo interno fue de 7.6%. Las cifras del segundo trimestre, abril a junio, prometen ser peores.

Muchos analistas estiman que la recuperación será lenta. Para algunos, el PIB de antes de la pandemia se recuperará sólo en 2022. Otros auguran una década de depresión. El gubernamental Center on Budget and Policy Priorities califica de demasiado optimistas las promesas de recuperación de Trump. La recesión es profunda.

Algunos afirman que es falso atribuir a los presidentes el control de la economía. Los electores piensan distinto. Bill Clinton le ganó a H.W. Bush en 1992 porque recurrió precisamente al tema: “It s the economy, Stupid” (Es la economía, estúpido). Entonces el desempleo era de 7.5%; ahora hay más de 40 millones de cesantes.

Pese a que los inversionistas creen que ganará; la recesión fragiliza su reelección el 3 de noviembre: Precisamente porque su marca de comercio es la capacidad en mantener el crecimiento económico. Le Monde afirma que multiplica voladores de luces. Entre otros, que la costosa operación warp speed permita encontrar una vacuna antes de las elecciones, que serán un referendo de su gestión en tiempos de pandemia.

Los límites de la política de división

Señalar que Donald Trump ha utilizado exitosamente la política de división es un eufemismo. En lugar de asumir un rol aglutinador de la Nación ante la pandemia del Coronavirus; Donald Trump insiste en una retórica de división partidista. Con sus verdades alternativas, expandió los mecanismos de control político usados por gobernantes ppulistas de derecha. Pero, el Coronavirus fija límites a la eficacia de su Wedge politics.

Esta semana, su red social preferida (Twitter) le jugó una mala pasada. El medio que le permite eludir los medios de comunicación corruptos y falsos, Twitter, comenzó a poner advertencias sobre la veracidad de sus gorjeos.

La primera advertencia, fue respecto a dos gorjeos donde afirmaba que el voto por correspondencia en California era parte de un gran fraude. Twitter advirtió: Get the facts about mail-in ballots (averigüe los hechos sobre voto por correspondencia).

La segunda, fue sobre las protestas por el asesinato racista de George Floyd, filmado por transeúntes en Minneapolis. Un policía, con ayuda de otros tres policías blancos, lo asesinó, inmovilizándolo con su rodilla en el cuello, durante más de ocho largos minutos.

Se trató de una nueva acción racista de un agente estatal, que reactivó el movimiento Black Lives Matter, con la consiga. “No puedo respirar” (I cannot breathe), últimas palabras de George Floyd..

Donald Trump afirmó en un gorjeo “When the looting starts, the shooting starts”, (Cuando comienza el vandalismo, comienzan los disparos). Una frase usada por el intolerante jefe de la policía de Miami, Walter Headley, en 1967. Twitter ocultó esos gorjeos de Trump y de la Casa Blanca, por “Glorificación de la violencia”.

¿Perderá Trump la reelección por el cuestionamiento de Twitter? Su rápido contraataque, muestra que no puede permitirlo. Lo cierto es que cuestiona su exitosa estrategia populista de comunicación, en vísperas de las elecciones presidenciales.

¿Perderá Trump su reelección el 3 de Noviembre?

todo indica que, a diferencia de 2016, es posible que ahora se sobreestime la fuerza de Trump.

Muchos expertos, que se equivocaron en 2016, temen equivocarse nuevamente. Afirman que Trump, políticamente teflón, conservará, pesar de sus errores, el apoyo de la base social conservadora con la que ganó en 2016. Además, como al presidente estadounidense lo elige un colegio electoral, con mayor ponderación de ciertos Estados con menor población, podría ser elegido nuevamente sin obtener una primera mayoría en las urnas.

Por otro lado, los demócratas están pesimistas. No están seguros de ganar. Joe Biden no tiene el carisma de un Barack Obama de 2008. Mientras que la base republicana sigue fanáticamente a Donald Trump.

Sin embargo, el 30 de abril, la media de las encuestas pronosticaba una victoria de Joe Biden en Noviembre: 48,3% contra sólo 42% de apoyo para Donald Trump. El avance promedio de 6%, de Joe Biden por sobre Donald Trump, es el más persistente desde 1944. Pero, el 55% de los encuestados cree que Trump ganará de todas maneras la elección.

Pero, al mismo tiempo el “todos contra Trump”, en reacción al liderazgo errático de Trump, puede movilizar los electores demócratas para desembarazarse de la pesadilla trumpista.

Sin embargo, la pandemia ha creado un nuevo contexto. La responsabilidad del presidente Trump por mal manejo de la pandemia puede costarle caro: Tanto por el alto número de muertos; como por las consecuencias económicas y sociales de la recesión y; los efectos nefastos de su estilo político de división.

Algunos plantean que al igual que H.W. Bush en 1992, Trump no comprende lo que pasa, mientras algunos republicanos le abandonan. Esta vez los demócratas apoyan su candidato, no van desunidos como en 2016: Obama se jugará por su victoria, como alternativa ante Donald Trump.

Brutal campaña electoral – escenarios Wag the Dog

Donald Trump enfrenta la humillante posibilidad de no ser reelegido. Hasta una encuesta de Fox News, afirma la victoria de su rival demócrata. Michael Moore, que predijo la victoria de Trump en 2016, afirma que Trump sólo puede ganar con trampas.

Es evidente que en el nuevo contexto de crisis sanitaria, recesión económica, de conflictos racistas y divisiones de todo tipo, la campaña se anuncia más sucia que nunca: las fake news dominarán.

El NYT revela que el entorno presidencial espera postergar la elección de noviembre por el Coronavirus, hasta la recuperación económica. Por ello es que Trump ha criticado el voto por correspondencia en California. Todo indica que la desinformación creará enormes desafío para un voto informado.

Según NPR la campaña de Trump en medios sociales será feroz. Los demócratas temen que Joe Biden, que Trump califica despectivamente como Sleepy Joe, no resista sus brutales ataques. Muchos esperan que el popular ex presidente Barack Obama, asegure la victoria de Biden.

Valga recordar que los republicanos abandonaron su tradicional política exterior aislacionista bajo Eisenhower en 1952. Donald Trump, la resucitó y la llevó al paroxismo, con su consignaMake America Great Again y el retorno de la Doctrina Monroe en América Latina.

¿Perderá Trump la reelección? Varios analistas afirman que ,si todo falla en casa, Trump no vacilará, para ser reelegido, en aumentar las tensiones internacionales ó lanzar una guerra Ya lo ampliando tensiones con Irán cuando enfrentaba el impeachment.

En carpeta está escalar la guerra comercial con China, para castigar a los culpables de la pandemia ó por Hong Kong. Puede buscar confortar su base religiosa con conflictos con Irán ó Siria, defendiendo Israel. O bien, su base social conservadora en Miami mediante juegos de guerra contra Venezuela o Cuba. No faltarán enemigos para escenarios Wag the Dog.

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