CHILE: CONFLICTO MAPUCHE. (Parte 2)

Conflicto Mapuche Desvela Crisis de Carabineros y Estado de Derecho

El asesinato del joven Mapuche Camilo Catrillanca desveló la crisis institucional de Carabineros: Se agregó a la impunidad, a los abusos policiales en la Araucanía y en el resto de Chile, al escándalo de la Operación Huracán, a los fraudes al fisco y las denuncias de corrupción. Luego de la forzada renuncia forzada del Director de Carabineros Hermes Soto, reemplazado por Mario Rozas; ahora es  Andrés Chadwick, Ministro del Interior, primo del Presidente Piñera, quien arriesga una acusación constitucional por sus mentiras para encubrir el asesinato del comunero Mapuche.

El asesinato de Camilo Catrillanca despertó conciencia sobre la banalización de las muertes de Mapuche. De las violaciones de derechos individuales y colectivos indígenas pese al Convenio 169 de la OIT (adoptado en 2008). La inaceptable militarización de la Araucanía, escalada con la instalación del Comando Jungla, dio carta blanca a Carabineros. Hasta el derechista ex candidato presidencial Manuel José Ossandón (RN), reconoció en la Tercera que: “si tu traes o creas un Comando Jungla, era evidente que iban a matar a una persona”.

Mientras tanto, el conflicto Estado y Mapuche en la Araucanía, sigue abierto. El retiro del Comando Jungla fue una movida de fachada. El emblemático Plan Araucanía del Gobierno Piñera se quedó sin interlocutores. No modera el salvaje y predador modelo de acumulación de las forestales y las empresas hidroeléctricas.

Las izquierdas redescubren con el conflicto Estado y Mapuche las contradicciones de su propia experiencia pos dictatorial y las limitaciones del fin de la transición en 2005. Algunos sueñan hoy que Piñera termine controlando Carabineros; tarea que no lograron los Gobiernos de la Concertación y Nueva Mayoría. Pero, al terminar el periodo de inconclusa transición democrática desde 1990, aumenta el consenso sobre la insuficiente democratización del Estado de Derecho y el necesario reposicionamiento de la izquierda chilena.

El Asesinato de Catrillanca No Fue el Primero…

La violencia policial contra los Mapuche se ha profundizado desde 2000. El uso abusivo de la Ley Antiterrorista viola el debido proceso. La militarización de la Araucanía ha provocado al menos dieciséis asesinatos; abuso de la detención preventiva y criminalización de reivindicaciones territoriales. La política de todos los gobiernos democráticos desde 1990 echa gasolina al fuego y lleva el conflicto Chileno-Mapuche a un callejón sin salida.

Recordemos, el asesinatos de Alex Lemún (2002) sancionado por la CIDH. El del Lonko Juan Collihuin (2006) y de Matías Catrileo (2008). El de Jaime Mendoza (2009), cuyos culpables, nunca fueron a la cárcel. A ellos se agrega de José Huenante (2005) detenido/desaparecido en democracia. El asesinato no elucidado del joven Rodrigo Melinao (2013), cuando era buscado por la Carabineros, pero absuelto post-mortem de culpas un año después. También, los asesinatos de Luis Marileo y Patricio Gonzales por el latifundista y ex Carabinero Ignacio Gallegos.

Agreguemos el uso abusivo de la detención preventiva resultante del uso de la Ley Antiterrorista heredada de Pinochet y condenada por la CIDH en la Causa Norin Catrimán (2014). Un uso abusivo de meses y hasta años de injustificada detención preventiva, incluyendo tortura y tratos inhumanos y degradantes de inocentes finalmente absueltos sin cargos: como Francisca Linconao y otros once comuneros en el caso Luchsinger-Mackay; de 8 comuneros del Lof Choque. Un abuso inaceptable como la detención preventiva de 8 líderes de la CAM por la Operación Huracán, (un montaje de pruebas falsas por Carabineros) o el uso de testimonios ocultos de agentes infiltrados de Carabineros.

El uso excesivo de la fuerza por Carabineros-y PDI son constantemente denunciados por el INDH; Amnistía Internacional, la ONU y la CIDH, El Estado no enfrenta la discriminación de mujeres y la violencia contra la niñez Mapuche, percibida como conflicto inter-cultural profundo.

¿Seguirá la Violencia en la Araucanía?

Los videos publicados por CIPER y CHV, en diciembre, revelaron la descomposición institucional de Carabineros, responsable de la nueva pacificación de la Araucanía. Todas las versiones de carabineros eran mentiras: nunca hubo enfrentamiento. Fue un ajusticiamiento. Un documento revelado por CIPER abre más interrogantes.

La manipulación de pruebas; mentiras descaradas y peticiones de impunidad rebajaron a escarnio, el encubrimiento del asesinato de Camilo Catrillanca. El Gobierno Piñera que había apoyado la versión del Director de Carabineros, Hermes Soto, le pidió la renuncia, pero no resolvió el problema. Su Ministro del Interior Andrés Chadwick, que se la jugó por Soto, sale debilitado. La oposición evalúa nuevamente presentar una acusación constitucional. Instalar el Comando Jungla en la Araucanía es abiertamente criticado hasta dentro de la derecha como un error de Piñera.

Algunos presentan el asesinato de Catrillanca como el resultado de la pugna interna entre Hermes Soto y el exjefe de carabineros Bruno Villalobos. Soto buscaba limpiar Carabineros (Navarro). Villalobos habría filtrado informaciones comprometedoras mostrando que Soto no controlaba ni sus huestes, ni el discurso público. Una venganza por haber sido renunciado en marzo por Piñera, por el escándalo de la fabricación de pruebas de la Operación Huracán, bajo el Gobierno Bachelet. Villalobos fue formalizado (detenido) por del asesinato en tortura de Patricio Manzano (1985).

A pesar de que Piñera anunció el retiro del Comando Jungla, aumentó la PDI y Fuerzas Especiales. Sigue la militarización de la Araucanía. Carabineros desalojó con disparos 7 fundos el 31 de diciembre. Una intervención asociada circunstancialmente al asesinato del Lonko Juan Mendoza. La CAM llamó a continuar la recuperación de territorios. Alcaldes de Collipulli y Ercilla amenazan con desalojar sus municipalidades tomadas por Mapuche. Moreno no tiene interlocutores para el Plan Araucanía. La popularidad de Piñera cae en las encuestas.

Conflicto Mapuche Estado Desvela Crisis de Carabineros

Las mentiras de Carabineros para justificar el asesinato del comunero Mapuche, revelaron que la profunda crisis de Carabineros tiene impactos políticos. Las mentiras del asesinato de Camilo Catrillanca hicieron perder toda credibilidad a la  institución clave del Estado de Derecho, ocupada del control ciudadano y combatir el delito. A ello se agrega, la acumulación de querellas por abusos persistentes; los coletazos de la Operación Huracán y; la corrupción por un fraude al fisco por 28 mil millones de pesos. Todo ello, en condiciones privilegiadas de autonomía presupuestaria y pensiones millonarias y de impunidad, como sus congéneres de las FFAA.

Como un mago de feria, Piñera retiró el Comando Jungla, remplazándolo por Fuerzas Especiales. Instaló como nuevo Director de Carabineros a Mario Rozas, su antiguo edecán. Como si sus dotes de comunicador le permitieran restablecer de por sí la credibilidad de Carabineros. Pero el problema es más grave. La resistencia de Hermes Soto, a renunciar obligo a que Piñera pidiera el respaldo del Congreso y la Contraloría. Un Presidente de un Gobierno de Ley y Orden, tuvo que confesar que no controla Carabineros.

La reformas de 2005 de Lagos, del fin de la transición no sirven pues de Hirtsch a Portales, reconocen que la democracia sigue tutelada. Son fundadas las dudas francesas. Muchos esperan que un Gobierno de Orden y Seguridad como el de Piñera consiga la subordinación efectiva de Carabineros y… las FF.AA. a autoridades civiles.

El asesinato de Catrillanca resquebrajó el “garrote”, de seguridad, del Plan Araucanía. Sólo un control civil transparente, que termine con un resabio persistente de la dictadura pinochetista, podría restablecer la confianza en la Institución. Nadie cree seriamente que ello llevaría a desmilitarizar o dejar de aplicar la Ley Antiterrorista en la Araucanía porque el diálogo chocaría con los intereses de las empresas forestales.

¿Y… Que Dice la Izquierda?

Desde la perspectiva de los grandes ciclos de los pueblos, la crisis revelada por la crisis política e institucional del asesinato de Camilo Catrillanca interpela una izquierda europeizante que invisibilizó al Mapuche desde el retorno de Gobiernos civiles en 1990.

Interpela el modelo neoliberal globalizante y depredador de acumulación que motiva la usurpación de territorios Mapuche en la Araucanía. Un proceso histórico denunciado tradicionalmente por la izquierda chilena, particularmente durante el Gobierno de Salvador Allende. Una postura crítica desde la colonización e inserción forzada del territorio Mapuche en la economía mundial en el siglo XIX.

Recuerda las promesas de resolución del conflicto inter-cultural Mapuche Estado como con el Acuerdo de Nueva Imperial, las promesas de Nuevo Trato con los pueblos indígenas. De reconocimiento constitucional, de respeto de las normas de derecho internacional fijadas por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Chile en 2008.

Ello interpela una izquierda que olvida heroicas luchas de Mapuche, campesinos y colonos contra latifundistas (Ranquil en 1934, la reforma agraria entre 1964 y 1973) y recuerda la necesidad de una izquierda resueltamente anticolonial, anclada en el territorio nacional. Que defienda los intereses de trabajadores, campesinos, capas medias y pueblos originarios. Seguiremos el análisis en una Tercera parte.

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