Cambridge Analytica, Facebook y el Capitalismo de Vigilancia

Cambridge Analytica (CA) trabajó con datos privados de usadores estadounidenses de Facebook (F), para que Donald Trump, fuese elegido 45º presidente de Estados Unidos y que el Brexit ganase en el Reino Unido. Aunque CA terminó declarando bancarrota el 2 de mayo. A pesar que Mark Zuckerberg, multiplica sus excusas y promete aumentar la autorregulación de su transnacional, no se ha cerrado la caja de pandora.

Borramos rápidamente la publicidad dirigida (no deseada), que recibimos luego de comprar, googlear ó usar redes sociales. Pero nos felicitamos cuando ella nos sirve. Pero, el impacto social de nuestras decisiones como consumidores individuales, es distinto de cuando debemos actuar como ciudadanos.

Hasta los conservadores se enojaron con el escándalo Cambridge Analytica –Facebook (CA-F). Porque cuestiona el mito de la relación virtuosa entre mercado autorregulado y la libertad individual. Entre capitalismo y democracia liberal.

Vemos el escándalo CA-F, como consustancial con un modelo de negocios de venta de vigilancia, predicción y cambio de conductas, posibilitado por la extracción masiva de datos privados en Internet. Bellamy y McChesney ven la culminación histórica en el Complejo-militar-financiero-digital. Soshana Zuboff ve la instalación de un modo de acumulación parasitario neoliberal, el Capitalismo de Vigilancia (CdeV). Nick Srnicek, lo nombra: Capitalismo de Plataforma (CdeP).

El escándalo CA-F, revela el enorme poder de las transnacionales digitales monopolísticas y no reguladas. El Internet, soñado como moderna ágora, descentralizada y democratizadora, global, abierta y segura según Internet Society. Se transforma insidiosamente en espacio al servicio de la dominación oligárquica.

La distopía que comenzamos a vivir, se alimenta de la procrastinación de los gobiernos e instancias internacionales multilaterales. Cuales alternativas: ¿Controlar la privacidad de nuestros datos por encima del de las compañías digitales? ¿Luchar por restablecer Internet como Bien Común, como un espacio compartido, descentralizado, de propiedad colectiva?

El Negocio de Cambridge Analytica y Facebook

El escándalo CA-F es una verdadera novela de espionaje.

El Observer británico publicó la denuncia del dador de alerta Christopher Wylie. El académico Aleksandr Kogan de la Universidad de Cambridge concibió una aplicación que permitió extraer mediante un cuestionario pagado en 3$ ó 4$, los perfiles detallados de 270 mil usadores estadounidenses de Facebook y sus amigos: Un total de 87 millones de electores. Con esos datos de Facebook, CA vendió servicios de cambio de conducta electoral a la campaña presidencial de Donald Trump (Las estrategias incluían las bulladas fake news). CA también contribuyó a la victoria del Brexit en el Reino Unido.

El Vicepresidente de Facebook dijo que no hubo hacking porque los usadores de Facebook entregaron voluntariamente la información. Pero como ellos nunca autorizaron que se usara para manipularlos, Mark Zuckerberg debió excusarse nuevamente por no haber protegido la privacidad de sus usadores. Hasta en el Senado estadounidense. Zuckerberg consiguió así que su empresa multinacional recuperara su valor en la bolsa.

Es insuficiente decir: “Cuando un servicio es gratuito, el producto eres tú”. Spotify cobra, pero igual roba tus datos. Mastodon es gratuito pero no roba los datos. Todo depende la política empresarial. Más grave aún. Según Soshana Zuboff las corporaciones del CdeV, obtienen sus ganancias, precisamente, de la venta de vigilancia y predicción de conductas actuales o futuras. Esperar que dejen de hacerlo voluntariamente, es pedirle a una jirafa que acorte su cuello.

El escándalo CA-F confirma la conspiración oligárquica contra la democracia liberal. CA operó no solo en las elecciones en EE.UU., en el Brexit en el Reino Unido. En videos publicados por Channel 4, los ejecutivos de CA se vanaglorian de influir en decenas de resultados electorales. La militante, Amy Goodman expresó el sentir de muchos: Facebook dejó de ser amigo de la democracia.

¿Cambridge Analytica: Una de Tantas?

Muchas agencias de comunicación venden victorias electorales. Es un oficio antiguo. Algunos trabajan al margen de la ley y aseguran las victorias municipales “llave en mano”, denunciadas por la Comisión Charbonneau en Quebec.

La novedad de CA, cofundada por dos lugartenientes de Donald Trump (Stephen Bannon y Robert Mercer), es la promesa de transformar clics en votos. Su CEO, Alexander Nix afirmó que CA perdió una sola de las 32 elecciones en las que participó.

La BBC afirma por su parte que Nix era modesto. CA ó su empresa madre, SCL (Strategic Communications Laboratory) participó en 200 procesos electorales. Desde América latina (Colombia; Argentina; México en apoyo al PRI en 2016; En Brasil, donde Aníbal García, de CELAG, afirma que creó en 2017 la filial CA-Ponte). Hasta India, la más poblada democracia liberal del planeta, como SCL, CA, ó como OBI (Ovlene Business Intelligence). También actuó en Australia y en Malasia. Intervino en las elecciones en Ucrania y en las elecciones de 2012 en Italia. Además de Kenya y Nigeria.

El escándalo CA-F confirma las consecuencias del Capitalismo de Vigilancia (CdV).France 24 confirma que no es el único caso de uso inadecuado de los datos vendidos por Facebook. Varias empresas de marketing político ya tienen el mismo modelo de negocios de CA.

El gobierno canadiense prometió investigar Facebook, por temor de manipulación electoral. Hasta el G7 incluyó el tema en su próximo encuentro de junio, en Charlevoix, Quebec.

George Orwell temía que el Estado deviniera el Gran Hermano (Big Brother). Olvidó agregar las empresas multinacionales monopólicas. El dador de alerta de la NSA, Edward Snowden denunció hace años la venta de registros detallados de vidas privadas por “compañías de vigilancia”. Google, Facebook, Amazonas y el Alibaba chino son las más visibles del modo de acumulación del CdeV.

¿Complejo militar-financiero-digital?

La eficacia de los manipuladores de elecciones del siglo XX ha crecido exponencialmente. Zeynep Tufekci afirma que los telescopios del big data siglo XXI remplazaron las lupas del siglo XX.

En 2012, la revista Nature publicó un estudio de Facebook. Ella envió un mensaje a 61 millones de sus miembros, avisándoles que sus amigos cercanos ya habían votado: la participación aumentó en 340 mil votos. Fue el primer estudio en confirmar que el mundo digital influye en los comportamientos en el mundo real.

El CdeV no surgió de manera espontánea. Bellamy y McChesney acuñaron el término Capitalismo de vigilancia (CdeV). Su enfoque historicista enfatiza su anclaje estadounidense y la historia del capitalismo en ese país. Su filiación con el complejo militar/industrial de vigilancia de los 60, la sociedad de consumo basada en el marketing y los medios de comunicación; de control de conductas. La financiación neoliberal de los 80; esencialmente especulativa, alejó la acumulación de la producción real. Por ello, el modo de acumulación del CdeV es el de un complejo militar-financiero-digital.

Assange coincide. Lo denunció Snowden : Silicon Valley y Google, son parte integral del Estado estadounidense. Los jefes de empresa se alternan en el estado y viceversa. Los Google, Facebook, Microsoft, comparten voluntariamente ó no, sus datos con las agencias estatales de seguridad. En el Reino Unido donde el Investigatory Powers Act, también autoriza que las agencias de seguridad colecten los ficheros de empresas tecnológicas.

El CdeV creó un espacio público y privado crecientemente gobernado por corporaciones privadas (Taylor Owen).Jennifer Cobbe: el problema es más amplio que CA ó Facebook, es del “CdeV” como tal: La monetización de nuestras vidas para su beneficio. Algo que se veía venir. La victoria de Trump, es la cara oscura de las victoriosas campañas de Obama en 2008 y 2012.

Shoshana Zuboff: Un Nuevo Modo de acumulación

La académica de Harvard, Soshana Zuboff ve una nueva lógica de acumulación basad en la vigilancia. El CdeV comercializa el comportamiento (behavior). Resultó del maridaje clandestino de la tecnología digital con la indiferencia narcisista del capital financiero neoliberal dominante en los últimos 30 años.

Luego de pérdidas enormes Google recurrió a la monetización del big data. Le permitió, contar en 2016 con una capitalización bursátil de 570 mil millones.

El modo de acumulación del CdeV está formado por: (1) una materia prima de usadores del Internet (raw material); (2) Unos medios de producción consistentes en la inteligencia artificial, los algoritmos, la ciencia de los datos, etc.; (3) Productos predictivos que crean un surplus comportamental, de conductas inmediatas ó futuras; (4) Un nuevo meta-mercado donde se comercian la predicción de comportamientos actuales y la modificación de comportamientos

Para Zuboff, Google es al CdeV, lo que Ford y General Motors fueron para el capitalismo managérial del siglo XX. Su éxito se centra en vigilar conductas y predecirlas al futuro. Crea un surplus comportamental.

No somos sus clientes, sus clientes son quienes compran su publicidad y quienes compran sus análisis de datos. Somos data exhaust, nos necesita porque somos su data de comportamiento. Cambia la lógica de acumulación capitalista. Un modelo que es peligroso porque se desarrolla sin restricciones.

Al capitalismo basado en la venta de productos y servicios, siguió la ganancia de la especulación financiera pura. El modo de acumulación actual, según Zuboff, depende de la vigilancia. Es una forma parasítica de ganancia, con poco crecimiento económico real ó de empleos. Conlleva un poder profundamente  antidemocrático. Se aleja significativamente de siglos de evolución del capitalismo de mercado. No necesita el juego de la oferta y la demanda. Rompe con la transferencia de de propiedad postulada por la economía clásica.

Capitalismo de Plataforma

Nick Srnicek propone el concepto del Capitalismo de plataforma (CdeP). Un nuevo modo acumulación en los países desarrollados desde la crisis de 2008.

Las plataformas son infraestructuras digitales que permiten que dos o más grupos interactúen en las condiciones del sistema capitalista. Si los datos son la materia prima, las plataformas son las máquinas que permiten procesar esos datos. Crea pocos empleados.

Open Democracy, afirma que el escándalo CA-F mostró que la vigilancia es el ADN de la economía de plataforma y que se expande en actividades terciarias (Bratton).

Las plataformas abarcan todos los sectores. Desde Google, Facebook, Amazon y otras; hasta las nubes (AWS, Salesforce) y empresas industriales como GE, Siemens, John Deere; Ó que venden productos, desde Rolls-Royce a Spotify. También las de la mal llamada economía colaborativa: Airbnb, Uber y Deliveroo.

El CdeP está motivado por el aceleramiento del desarrollo tecnológico para reducir costos: automatización, la economía colaborativa, el Internet de las cosas, la IA. (4ª Revolución Industrial; el cambio de paradigma de McKinsey).

Las plataformas tienen efectos de red donde el ganador se lleva todo. Crecen sin límites: Mientras más personas las usen / más valiosas devienen para otros.

También, la necesidad de data es esencial para su modo de acumulación. Por ello, estructuralmente obligadas a aumentar constantemente la extracción de data.

Ello lleva a un efecto de concentración monopolística, de expansión constante; masiva y; opaca. Google compra una compañía por semana para obtener más data. Microsoft gastó 26 mil millones para comprar Linkedin y obtener más data.

La perspectiva es que estas compañías terminen controlando la sociedad digital. Por ello Srnicek propone nacionalizarlas. Pero teme las derivas del estado de seguridad denunciado por Snowden. La perspectiva de cooperativas es tentadora, pero ellas no podrían competir con transnacionales millonarias. Su visión de futuro es pesimista.

¿Qué Hacer?

Ante el escándalo CA-F, muchos cerraron sus cuentas. Naughton, lamentó que no haya mayor reacción. Otros aconsejaron como proteger nuestra privacidad. Paul-Olivier Dehaye, propuso usar otras plataformas como Vero; Path; Raftr; Diaspora; Mastodon; Ello es como arar en el mar. El Guardian reveló que Google ya posee absolutamente todo lo que has buscado y borrado en Internet.

La alternativa más eficaz sería un convenio internacional de respeto a la privacidad verdaderamente obligatorio para los gobiernos. Hay que regular el Internet y combatir sus tendencias monopolísticas y las prácticas antidemocráticas del CdeV.

La Unión Europea es un líder en la materia. En 2016, el TJUE estatuyó que la conservación indiscriminada de datos de comunicación es incompatible con una sociedad libre y democrática. La Unión Europea adoptó una Reglamentación sobre la protección general de datos (ver en español). Es la reglamentación más avanzada del mundo en materia de defensa de la privacidad.

En otras regiones, los gobiernos se inclinan. Más del 70% de la publicidad pasa por Google y Facebook en Canadá y no pagan el impuesto Netflix. Ni el escándalo CA-F hizo cambiar de actitud por la autorregulación del Congreso estadounidense.

Las instancias multilaterales discuten por décadas: El Foro de la gobernanza del Internet (IGF) de la ONU; la Cumbre mundial de la Sociedad de la Información (WSIS). Son espacios de de intercambio entre actores especializados, incluida la sociedad civil, sobre los desafíos de la sociedad digitalizada. Han contribuido a disminuir la brecha tecnológica. Pero no han logrado resultados concretos de gobernanza democrática del Internet, como la UIT con el telégrafo en el siglo XIX.

Peor aún, la OMC y los tratados regionales o bilaterales siguen privilegiando los intereses de las transnacionales del CdeV. Sally Burch señala que en lugar del Bien Común, Internet termina sirviendo los poderes transnacionales.

Recuperar el Internet Como Bien Común

El escándalo CA-F, obliga al control social del Internet y el futuro tecnológico. David Souter, plantea que la sociedad de la información es una realidad pero los peligros son enormes.

Numerosos movimientos sociales impactaron el siglo XXI gracias al Internet: La primavera árabe; #Me too; Los zapatistas; los indignados. Ellos mostraron el potencial democratizador de Internet. Aunque a veces eso hizo olvidar que es el trabajo de terreno y no los likes que logran cambio social.

Hay que recuperar el Internet como un Bien Común de la humanidad. Zuboff plantea la necesidad de una economía digital donde nuestra data y nuestra atención no están en venta al mejor postor o demagogo.

Se debe cambiar el modo de acumulación de riqueza que domina en Internet. Los gobiernos deben limitar el poder desmedido de las compañías del CdeV.

Rebeca MacKinnon argumenta que la transparencia no es suficiente. La regulación debe permitir el control individual de nuestros propios datos y contenidos en las plataformas de información y servicios usados por la gente.

Richard Stallman (del movimiento del logicial libre) estima que la legislación europea de protección de datos personales es aún insuficiente. Se debiera pasar de la protección predeterminada, a la prohibición predeterminada.

Para Sally Burch, el Internet no sólo permite la intercomunicación. También es un espacio clave de información. Era la cara amigable de la globalización, por sus posibilidades de democratizar la información, la comunicación, las tecnologías y superar las fronteras. Hay que recuperarlo como bien común. Existen miles de iniciativas en la sociedad civil, de conocimiento abierto, de cultura libre, de trabajo colaborativo, de tecnologías no propietarias, de medios de comunicación comunitarios, de redes solidarias. Hay espacios de concertación y acción como Internet ciudadana y el Foro Social del Internet que plantea que otro internet es posible.


Bibliografia

Zeynep Tufekci. Engineering the public: Big data, Surveillance and computational politics. In First Monday, Volume 19, number 7, July 2014. Consultado el 5 de mayo de 2018 en: http://firstmonday.org/article/view/4901/4097

John Bellamy Foster and Robert W. McChesney. Surveillance Capitalism. Monopoly-Finance Capital, the Military’Industrial Complex, and the Digital Age. Monthly Review. Volume 66, Issue 3 (July-August). Consultado el 5 de mayo en: https://monthlyreview.org/2014/07/01/surveillance-capitalism/ 

Soshona Zuboff. The Secrets of Surveillance Capitalism. 5.03.2016. Frankfurter Allgemeine. The Digital Debate. Consultado el 5 de mayo en: http://www.faz.net/aktuell/feuilleton/debatten/the-digital-debate/shoshana-zuboff-secrets-of-surveillance-capitalism-14103616.html?printPagedArticle=true#pageIndex_2

Tuukka Lehtiniemi, Personal Data Spaces: An Intervention in Surveillance Capitalism? (2017) Consultado el 5 de mayo 2018 en: https://ojs.library.queensu.ca/index.php/surveillance-and-society/article/view/6424

Nick Srnicek. Platform Capitalism Polity Press (2016), 120 pages

Shoshan Zuboff. The Age of Surveillance Capitalism. The fight for a Human Future at the New Frontier of Power. (Public Affairs)  Coming September 2018

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