España: Nueva Victoria Independentista en Cataluña

Nueva victoria independentista en Cataluña. El 21 de diciembre los electores catalanes dieron nuevamente una mayoría absoluta a las fuerzas independentistas en la generalitat autonómica. El anterior gobierno y el parlamento fueron disueltos por Madrid. El primer ministro español Mariano Rajoy, recurrió al artículo 155 de la Constitución para negar el derecho democrático de la nación catalana a decidir sobre su futuro en España. Nuevamente fracasó en derrotar electoralmente a los independentistas.

El presidente destituido de la generalitat Carls Puigdemont de Juntos por Cataluña (JuntsPCat) se exilió e hizo campaña desde Bruselas. El destituido vicepresidente Oriol Junqueras, de la Izquierda Republicana Catalana (ERC) debió votar en la cárcel de Estremera, Tuvo que hacer llegar sus escritos a actos de campaña, donde su silla quedaba simbólicamente vacía. Ello recuerda otros independentistas que hicieron campaña desde la cárcel contra Londres.

Los partidos independentistas tuvieron razón en aceptar el desafío de Rajoy e ir a elecciones controladas por Madrid. Los ciudadanos catalanes les entregaron la mayoría absoluta en el parlamento a JuntsPCat, ERC y Candidatura de Unidad Popular (CUP).

Vuelve a repetirse el impasse entre Catalunya y el gobierno de Mariano Rajoy. ¿Reconocerá ahora el derecho a la autodeterminación de los pueblos, consagrada en el derecho internacional? ¿Exigirá la Unión Europea a España el mismo respeto de la democracia, que exige de otros miembros y países del Sur?

Mayoría Independentista en el Parlamento

Las elecciones causaron gran interés. Aumentó la participación al 81,94% de los 5.320.596 electores. En las elecciones parlamentarias de 2015 había votado el 77,5%.

El nuevo parlamento, de 135 escaños, tendrá nuevamente con una mayoría absoluta de 70 escaños para los independentistas. Juntos Por Catalunya (JuntsPCat) de Carls Puigdemont, obtuvo 34 escaños (25,9%). La Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), de Oriol Junqueras obtiene 32 escaños (23,70%). La izquierdista Candidatura de Unidad Popular (CUP), sufrió de la polarización pasando de 10 a sólo 4 escaños (perdió 6 escaños) (2,96%).

A ellos podrían agregarse los 8 diputados (5.93%) de Catalunya en Comú-Podem. Ligado a Podemos, se define como de izquierda política, pero además como soberanista. El Partido de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, no consiguió transformarse, como esperaba Xavier Domènech en la balanza del poder en el nuevo parlamento. Fue víctima de la polarización

Los anti independentistas declarados obtienen 57 escaños, lejos de poder formar un gobierno mayoritario. El derechista Ciutadans alcanzó la primera mayoría obteniendo 37 escaños, (27,41%). Tenía sólo 25 diputados antes de la disolución de la generalitat por Madrid. Se esperaba que obtuviera muchos más votos. Contó con una enorme cobertura mediática que transformó a Inès Arrimadas, en superstar. La estrategia del voto útil catapultó a Ciutadans, transformando ese partido en la fuerza más votada.. Por su parte el Partido Socialista de Cataluña, aumentó en un diputado sus escaños. Pasó de 16 a 17 diputados (12,59%). El gran perdedor fue el Partido Popular de Mariano Rajoy. El PP perdió 8 diputados, pasando de 11 diputados a sólo 3 escaños (2,22). No obtuvo resultados la campaña que anunciaba una crisis económica en Cataluña.

¿Victoria de los Independentistas?

La movilización de las fuerzas anti independentistas se enfrentó a un bloque independentista sorprendentemente revigorizado. Al punto que consiguió nuevamente la mayoría absoluta en el parlamento. Sigue el impasse a favor de las fuerzas independentistas. Ello que debiera obligar a que Rajoy respete la democracia catalana y ofrezca al menos un nuevo estatus de autonomía como el que rechazó en 2010.

En el bloque autodenominado constitucionalista, la noticia es que el derechista Ciutadans se transformó en la primera fuerza de la derecha en Catalunya. El Partido Popular de Mariano Rajoy, casi desapareció en la región autonómica. Se confirma el fracaso de la estrategia del primer ministro español conservador. Ello tendrá consecuencias en España, según los observadores. Lo cierto es Rajoy no quiere ofrecer nada al movimiento independista. En este tema, el Partido Socialista aparece en remolque y sin política propia.

La relación de fuerzas en el campo independentista se mantuvo. Triunfó la estrategia de Puigdemont, de exilarse para seguir expresándose y participar activamente en las elecciones, a través de Internet, desde Bruselas. Es lo que explica que le ganara a la ERC. Oriol Junqueras no pudo hacer campaña desde la cárcel.

Por su parte Catalunya en Comú, quedó descolocada. Hizo campaña por los derechos sociales y contra la corrupción del gobierno Rajoy. Sufrió de la polarización de la elección en torno a la gesta independentista. Podemos llama a que los independentistas prefieran una España plurinacional. Reconocen que debe autorizarse a que los catalanes decidan si desean seguir o no en España, pero insisten en que el problema es Mariano Rajoy.

¿Reconocerá Madrid su Derrota?

Mariano Rajoy

La victoria de los independentistas debiera traducirse normalmente, en que Carls Puigdemont vuelva ser el presidente de la generalitat de Catalunya. Puigdemont ya prometió que volvería a Catalunya si ganaba, a pesar de correr el riesgo de ser detenido esperando que “pesen los votos más que las esposas”. Pero es evidente que Madrid ha cerrado esa puerta.

La represión del referéndum del 1 de octubre. La tutela sobre el gobierno autonómico de Catalunya mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución. La detención de líderes del movimiento independentista, presos políticos de una democracia europea. Son todos gestos antidemocráticos, basados en resabios del Franquismo. De una visión anacrónica de España en el siglo 21.

La victoria de las independentistas el 21 D, confirma el fracaso de la estrategia anti catalana de Mariano Rajoy. No consiguió desarticular el movimiento independentista. ¿Ganaron los soberanistas el derecho a proponer a los catalanes su opción independentista? La Unión Europea ha cerrado los ojos sobre el derecho legítimo a la expresión democrática de la nación catalana. Una incoherencia, porque trata de dar lecciones a otros países. Europa y el mundo deben tomar nota y acompañar una salida justa a la reivindicación catalana.

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