Montreal: ¿Ciudad Santuario para indocumentados?

Alcalde de Montreal Denis Coderre

Montreal se declaró el lunes 20 de febrero de 2017, ciudad santuario para refugiados. Es indudable que uno de los temas candentes de 2017 es el de la inmigración y se hace presente en Montreal. Luego de la crisis de refugiados en Europa, ahora Canadá que sufre los efectos de las políticas discriminatorias del nuevo presidente estadounidense Donald Trump. Tanto por su decreto, suspendido por el poder judicial, prohibiendo por 120 días la entrada a Estados Unidos de refugiados y ciudadanos de siete países de mayoría musulmana como por su decisión de del 25 de enero ordenando la deportación masiva de indocumentados (hasta 3 millones) y la amenaza de cortar los subsidios federales a las ciudades santuario estadounidenses que no colaboren con esa política. Estados Unidos dejó de ser un país seguro para quienes buscan refugio y Canadá debe terminar con el acuerdo en ese sentido con Washington firmado en diciembre de 2002 en el contexto creado por los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ese acuerdo transformó a Estados Unidos en tampón de las migraciones de refugiados hacia Canadá.

En Canadá la administración Trump y sus políticas son muy impopulares y tanto el gobierno federal como la mayoría de los gobiernos provinciales se han distanciado en la medida de lo posible o criticado veladamente esas medidas insistiendo que Canadá es un país que acoge los inmigrantes y refugiados. Pero debe recordarse que el partido Conservador y analistas de derecha ya critican la retórica del gobierno federal y los organismos que apoyan los refugiados buscando crear el temor frente a una pretendida una ola de refugiados provenientes de Estados Unidos que amenazaría la seguridad de los canadienses. Se teme la politización del debate en los próximos meses.

Aunque algunos dudan de que Canadá sea efectivamente un país abierto a los refugiados, es indudable que es más acogedor que los Estados Unidos de Donald Trump. Los servicios de aduana acogen respetuosamente los refugiados que atraviesan la frontera con Estados Unidos, fuera de los puestos fronterizos paradojalmente para evitar ser deportados por la aplicación del acuerdo sobre el tercio país seguro entre Washington y Ottawa. Pero ello puede cambiar.

Montreal, ¿Ciudad Santuario?

Es en ese marco que es importante reconocer el valor positivo de que el lunes 20 de febrero, el consejo municipal de la ciudad de Montreal adoptara unánimemente la moción proclamando la metrópolis quebequense ciudad santuario.

Hay una larga lista de ciudades santuario en Estados Unidos

Como se recordará, la primera ciudad santuario fue los Ángeles. En 1979 las autoridades de esa ciudad ordenaron a la policía que debía dejar de pedir de manera sistemática el estatus migratorio  a las personas que detenían. Hoy la larga lista de ciudades santuario incluye a San Francisco, Nueva York, Miami, Chicago, Seattle, Austin, San Diego, Boston, Houston y Denver. Todas ellas, a pesar de diferencias en políticas concretas tienen en común el limitar la colaboración de la policía con las autoridades federales de inmigración.

¿Es que Montreal es ya una ciudad santuario? No. Lo del lunes 20 de febrero fue sólo una declaración. No fue una decisión con consecuencias administrativas. Ciertamente, de acuerdo al Alcalde de Montreal Denis Coderre, promete un plan de acción. Ello permitirá que los indocumentados  que se calculan en 50 mil en Montreal puedan acceder a los servicios de la Municipalidad y reducir los riesgos de deportación. Todavía no hay nada concreto, ni sobre cuáles servicios, ni en qué condiciones ni cuantos fondos se destinarán a asegurar los servicios de los indocumentados. Huele a improvisación de último minuto.

Conferencia de prensa de Solidaridad sin Fronteras

Los grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes como Solidaridad sin fronteras plantearon en conferencia de prensa que la declaración aparecía más como un ejercicio de relaciones públicas, antes que un anuncio formal. Consideraron, que pese a ser positiva, fue
una declaración de intención, un primer paso, un gesto simbólico sin efecto práctico para los indocumentados. La detención de un indocumentado, “David” después de la declaración, por la policía y su entrega al Servicio Fronterizo para deportación, les da razón.

Las 60 Organizaciones que dan servicios a los indocumentados practican la Ciudad Sin Fronteras. Se comprometen a no pedir nunca información sobre el estatus de inmigración y tratarla confidencialmente cuando la tengan; a no exigir pagos de acuerdo al estatus de inmigración; a no cooperar con la Agencia de servicios fronterizos; a respetar las normas mínimas de trabajo y respetar los derechos humanos de los indocumentados, independientemente de su estatus migratorio.

Abrir las fronteras

Como la declaración de Montreal Ciudad Santuario todavía no se traduce en gestos concretos, llama a una confusión perjudicial para los indocumentados. Mientras no se suspenda toda comunicación entre el Servicio de Policía de la ciudad de Montreal (SPVM) y la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC) siguen en peligro de deportación. El primer paso sería que Montreal ordene a la SPVM, que no colabore con la Agencia de servicios fronterizos, pero no hay decisión en ese aspecto. A ello se agrega que Montreal, a pesar de los nuevos poderes entregados por Quebec, tiene menos autoridad que las ciudades santuario en Estados Unidos, en materia de salud, de educación, de acceso a un trabajo o a una habitación.

Una política necesaria

La declaración de Montreal como Ciudad santuario para indocumentados, se inscribe en la tendencia de las grandes metrópolis por asumir sus responsabilidades como entorno de vida, reconociendo la realidad de los indocumentados. Toronto, Hamilton y London en la provincia de Ontario, y Vancouver en Columbia Británica ya se han declarado ciudades santuario. Fredericton en New Brunswick, se propone seguir los pasos de Montreal. Se inscribe también en los avances en materias del reconocimiento de derechos de los migrantes, que es todavía muy frágil a pesar de que las mercancías circulan abiertamente.

Detención de refugiados en la frontera

Pese a que algunos temen que la medida es populista y se inscribe en la campaña para las elecciones municipales del otoño próximo, la Ciudad de Montreal debe transformar en realidad su declaración de ciudad santuario, tanto por el número de indocumentados como porque es la responsabilidad normal de las ciudades en el siglo XXI, particularmente frente a la oleada discriminatoria propiciada por Trump y sus semejantes.

Es de esperar que la declaración de Ciudad Santuario para Montreal no sea solo simbólica y se establezcan las políticas que permitirán que se respeten los derechos de los indocumentados. Deben definirse políticas e invertir en el apoyo a los indocumentados en consulta con los organismos que ayudan a los sin papeles en esta ciudad, que conocen las necesidades.

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