TRUMP 1: Vistazo general

La entronización del 45º presidente estadounidense Donald Trump el 20 de enero próximo marca indeleblemente este comienzo de 2017 tanto en Estados Unidos como en el mundo.  

De acuerdo a Francis Fukujama en la revista Foreign Affairs, la victoria de Trump mostró que la democracia estadounidense funcionaría porque consiguió movilizar los abandonados y no representados  blancos trabajadores de los estados  del Rust Belt para ganar. El problema es que al momento de asumir la presidencia Trump no tendría un plan ni para reducir les desigualdades causadas por la globalización y las nuevas tecnologías ni tampoco para controlar un sistema político muy bien estructurado como el estadounidense.

Creemos sin embargo que al igual que cuando ganó Barack Obama en 2008, las limitaciones a la presidencia estadounidense dificultaran los planes del presidente Trump.

Wall Street ya reconoció que el gobierno de Donald Trump será bueno para los negocios porque se ve desde ya que se trata de un gobierno oligárquico compuesto de banqueros, ex generales y millonarios que gobernará para los ricos aunque haya ganado la elección mostrando preocupación los sectores más afectados por la globalización.

Para muchos la llegada de un personaje como Donald Trump a la presidencia del imperio que dominó la segunda mitad del siglo XX confirma la declinación de Estados Unidos en el mundo. Un gobierno cargado de nostalgia por las grandezas pasadas de Estados Unidos.

Su presidencia puede postergar la lucha contra el cambio climático repudiando el Acuerdo de Paris, con desastrosas consecuencias para la humanidad. Su plan de restablecer y desarrollar la explotación de energías fósiles, petroleras, del carbón y tradicionales puede postergar durante su mandato el combate contra el cambio climático.

El gobierno Trump promete evitar la declinación del imperio estadounidense y promete Make America Great Again rearticulando la globalización neoliberal para que ella favorezca la política interna de Estados Unidos.  

Ese enfoque y sobre todo el estilo de Donald Trump conllevan a un crecimiento de las tensiones internacionales y el desarrollo de pugnas por zonas de influencia en un mundo cuya tendencia de fondo es multipolar. Promete tensiones con China, en el conflicto Israel Palestina, contra Irán. Con sus aliados europeos a quienes pide que resuelvan solos sus conflictos. Hacia América latina, por su postura antiinmigrante contra México y Centro América, por sus promesas de mano dura contra Cuba y Venezuela. Lo mejor que se puede esperar es que se olvide de América latina.

El  discurso de carácter fascistizante que emplea Donald Trump puede favorecer  las corrientes populistas conservadoras en varias regiones del mundo. Tendencias marcadas por la paradoja discursiva de un gobierno oligárquico que se apoya en los sectores más afectados por las políticas de esa misma oligarquía.

El gobierno Trump se caracterizará por las declaraciones intempestivas y erráticas. Trump es imprevisible tanto por su estilo como por la posibilidad de repetir las mismas trumpadas que expresó en la campaña electoral y que confirman la declinación de Estados Unidos en el siglo XXI. Pero es peligroso, por la posibilidad de uso desmedido de la fuerza que conserva Estados Unidos.

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Una respuesta a TRUMP 1: Vistazo general

  1. José Ramón Herrera dijo:

    Primero que todo hay que denunciar al Sr. Fukujama que se las da de experto en Historia, se trata en realidad de un ideólogo. La elección presidencial en EEUU es una muestra caricatural de la democracia. Es la expresión última del llamado mundo «post-verdad» y de «fake news». La manipulación desvergonzada de las frustraciones populares. El desorden mundial que puede seguir es peligroso. Guerras mortíferas pueden desencadenarse en cualquier momento, contra Irán, contra Russia, contra China. Solamente, la sangre fría de gobiernos responsables como los de Merkel en Alemania, Xi en China y Putin en Russia pueden ayudar a frenar la tendencia al aventurerismo del nuevo Presidente en EEUU.

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