Canada: Gobierno Trudeau aprueba oleoductos

pipeline_protestEl lunes 29 de noviembre, el primer ministro canadiense Justin Trudeau, anunció su decisión sobre tres proyectos de oleoductos para asegurar el acceso a nuevos mercados para las arenas bituminosas de Alberta. Un anuncio polémico que para varios analistas anuncia el fin de la luna de miel más larga de un político canadiense con su electorado, aun traumatizado por los efectos desastrosos de los años Harper. Poco más de un año después de su elección, Trudeau, se caracteriza por la ambigüedad. En este caso creemos que es imposible que pueda respetar las promesas del Acuerdo de París contra el cambio climático cuando con el anuncio del lunes pasado, permite el aumento a largo plazo de la producción de petróleo de las arenas bituminosas de Alberta, el más contaminante. Está claro que Trudeau prefirió el extractivismo antes que el medio ambiente.

El anuncio

Se esperaba desde hace meses el anuncio controvertido. Ottawa dio el visto bueno al oleoducto de Kinder Morgan Transmountain. Este controvertido proyecto El argumento es que si no se construyen estos oleoductos se deberán usar trenes que son mucho más caros y peligrosos. La línea Transmountain de Kinder Morgan, permitirá aumentar en tres veces la capacidad de de ese oleoducto hasta 890,000 barriles diarios. El costo es de 6 a 8 billones con una distancia de 1,150 kilómetros desde Edmonton hasta el terminal de Burnaby en Columbia Británica, cerca de Vancouver.

La Agencia Canadiense de evaluación del medio ambiente constata que los oleoductos aumentarán en 13.5 a 17 mega-toneladas de Gases con efecto invernadero cada año. Cuando esté funcionando en plena capacidad producirá 20 a 26 mega-toneladas anuales.

Otro impacto del oleoducto es que aumentará el número de barcos que transportan petróleo en el área de cinco hasta 34 barcos, con el consiguiente aumento de peligro de accidente ecológico. El gobierno Trudeau le impuso 157 condiciones a Kinder Morgan y al desarrollo de un plan de seguridad de 1,5 mil millones de dólares.

En su anuncio Trudeau también aceptó el oleoducto de la línea 3 de Enbridge.  Este proyecto atrajo menor atención porque remplaza el oleoducto de 1.659 kilómetros construida en los años sesenta. Llevará petróleo des un terminal en Alberta hacia estados Unidos, pasando por Saskatchewan y Manitoba

Además Trudeau rechazó otro controvertido proyecto, el oleoducto Northern Gateway de la compañía Enbridge de Bruderheim en Alberta hasta un terminal en Kitimat en Columbia Británica porque atravesaba bosques nativos protegidos.

Al hacer el anuncio el primer ministro canadiense declaró que no espera que todos estén de acuerdo con su decisión. Que la decisión no cambia que Canadá siga siendo un líder de la lucha contra el cambio climático a pesar de autorizar la construcción de oleoductos que se traducirán en un aumento de la producción de las contaminadoras arenas bituminosas de Alberta que tiene gran incidencia en la producción de gases con efecto invernadero al origen del calentamiento planetario.

Está claro sin embargo que Trudeau da señales contradictorias en su política energética.

Reacciones

La primer ministro neodemócrata de Alberta, Rachel Notley, saludó la decisión porque permite aumentar el desarrollo económico de su provincia. El Alcalde de Vancouver la condenó abiertamente. La líder del partido verde Elizabeth May declaro estar dispuesta a la cárcel para detener la construcción del oleoducto.

Por su parte 39 primeras naciones consideran que el oleoducto amenaza la sobrevida de sus comunidades y denunciaron que las consultas no sirvieron de nada.

Por su parte los conservadores que habían iniciado los proyectos durante el gobierno Harper, criticaron que no se hubiesen aceptado todos los proyectos.

La oposición de la sociedad civil hacia los oleoductos ha aumentado dramáticamente en los últimos años. Tanto de las primeras naciones como de quienes luchan contra el cambio climático. Las primeras naciones creen que tienen la capacidad de detener la construcción Los diputados liberales en Columbia Británica ven la clara posibilidad de que perderán sus puestos en las próximas elecciones si no manifiestan abiertamente su oposición al proyecto de oleoducto.

Acuerdo de París

Los anuncios hacen efectivamente que sea muy dudoso que Canadá pueda respetar sus compromisos del Acuerdo de Paris con estos oleoductos y el de Keystone XL y Energy East.

Hasta el momento, la única medida concreta adoptada por el gobierno Trudeau fue el anuncio del famoso impuesto sobre el Carbono.  Una medida que se considera que no tendrá grandes efectos sobre el cambio climático. También se promete terminar con la producción de carbón en 2030. Se trata de intentos que son contrarrestados por la expansión de la industria petrolera, no ya para responder a las necesidad de Canadá sino que para la exportación.

Sin embargo solo los ingenuos pueden pensar que Trudeau iba a hacer algo diferente. Viene planteando de manera sistemática que la protección del medio ambiente va a la par con la búsqueda de mercados internacionales para el petróleo canadiense.

Se trata de una apuesta que puede costar caro. Lo cierto es que hace mas difícil el alcanzar los objetivos de reducción de los gases con efecto invernadero y da mensajes contradictorios.

Por lo pronto el cálculo político de Justin Trudeau es que ganará Alberta donde su padre fracasó. Lo cierto es que perderá plumas en Columbia Británica. Lo mas probable es que con este anuncio podrá postergar el ambicioso proyecto de Energy East que debe pasar por Montreal y que es aun mas controvertido y peligroso que el aprobado.

Está claro nuevamente que no son los gobiernos quienes asumirán las iniciativas radicales de combate al cambio climatice sin la movilización social y la presión de la sociedad civil. Las empresas petroleras y la industria en general, defiende sus intereses y tiene un acceso privilegiado a gobiernos que se hacen un deber protegerles sobre la base de que crearían empleos.

La contradicción es demasiado flagrante porque no se puede al mismo tiempo hablar de construir una energía verde y al mismo tiempo seguir apoyando la expansión de la industria petrolera. Trudeau prefirió el extractivismo antes que el medio ambiente por razones políticas de corto plazo. Canadâ produce ya mas petróleo que lo que consume Es solamente para la expansión dela industria que se construyen los oleoductos. Si no es ahora cuando debe comenzar la transición energética a otra economía, no se sabe cuándo. La industria petrolera creció 160% en 35 años. Podría aumentar en 55% más gracias a las propuestas de desarrollo de la industria en los próximos 25 años. Pero eso aleja Canadá de obtener su transición hacia una sociedad que no produce gases con efecto invernadero en 2050.

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