COP22: Balance a medias tintas

tierra_cop_2015_12_13_bTerminó el viernes 18 de noviembre la 22a Conferencias de las partes (COP22) sobre el cambio climático en Marrakech, Marruecos, con negociaciones que abren el camino para la implementación del Acuerdo de Paris adoptado hace un año en la capital francesa para que remplace en 2020 el protocolo de Kioto. Sin embargo habrá que esperar hasta 2018 para ver si será efectivo, porque en lugar de ser la cumbre de la acción, muchos estiman que COP22 fue la cumbre de la inacción, también por el impacto de la elección de Donald Trump en Estados Unidos según otros.

Contexto

Como se sabe, en Paris, los representantes de 195 países del mundo, incluidos los grandes contaminadores como China (25% de la producción de gases de efecto invernadero), Estados Unidos (15%), además de India, Arabia Saudita y otros, se pusieron de acuerdo para impedir el aumento del calentamiento planetario mas allá de 2 grados Celsius en 2050 (Carbón Cero) en relación a la era pre industrial.

Un límite que sería catastrófico sobrepasar,  porque liberaría el pergelisuelo y el calentamiento planetario se autoalimentaría de manera irreversible según estima el Grupo Internacional de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU. El acuerdo de Paris va a reemplazar en 2020 el protocolo de Kioto que se reveló insuficiente para detener el calentamiento planetario.

La mayor parte de los observadores creen que la creciente urgencia en combatir el cambio climático y asegurar la perennidad de la humanidad franqueó un umbral irreversible cuando entró en vigor del Acuerdo de Paris hace dos semanas, luego que el numero básico de países lo adoptara. La adopción de nuevas energías en reemplazo de las energías fósiles ya forma parte del futuro de la economía mundial.

Ello ganó incluso a las multinacionales que optan cada vez más por la llamada economía verde. No en balde 360 multinacionales le plantearon al nuevo presidente estadounidense el climático escéptico Donald Trump que consideran que el cambio climático es una farsa, y promete denunciar el Acuerdo de Paris, para que respete el Acuerdo de Paris.

En octubre se adoptó la enmienda de Kigali (Ruanda) que plantea la necesidad de eliminar la economía basada en los hidrocarburos porque bajaría por si solo medio grado Celsius.

Falta mucho por hacer

Pero falta mucho por hacer. De aquí a 2020 la negociaciones son complejas, inéditas. Por un lado, se trata de que se confirme un fondo de ayuda para la reconversión no contaminante de la economía y la ayuda para proyectos de adaptación de los países a los efectos negativos del cambio climático. Ese fondo de 100 mil millones de dólares irá a apoyar proyectos concretos y debiera ser regido por mecanismos que aseguren su eficacia.

Pero el tema más difícil es el de establecer los mecanismos que permitan asegurar que los países respetan sus compromisos de reducción de gases con efecto invernadero. El acuerdo que entró en vigor a comienzos de noviembre es voluntario. No contempla sanciones, descansa en la voluntad política de los estados en aplicarlo.

Eso significa por un lado, establecer claramente los objetivos que voluntariamente los países se han comprometido en alcanzar. para, la ayuda a la adaptación de los países más afectados por el cambio climático y en la definición de los mecanismos y criterios de evaluación del respeto de los acuerdos.

La COP22 fijó para 2018 el momento de definición tanto de los criterios de control de la implementación de los acuerdos, por grupos de expertos independientes que harían la verificación que se respeta el acuerdo.

Además el que el Acuerdo de Paris prevé una revisión quinquenal a contar de 2023, de los efectos reales de la implementación del Acuerdo de Paris, hace que pueda esperarse una mayor eficacia que lo que ocurrió con el acuerdo de Kioto. Ello dependerá esencialmente de la presión ciudadana sobre los gobiernos.

¿Habrá un efecto Trump?

Sin embargo, más allá del optimismo, es evidente que la salida de Estados Unidos del Acuerdo puede tener un efecto dominó catastrófico. Es una realidad que los estados no son los únicos actores. Las municipalidades, la sociedad civil las instituciones, las empresas y la conciencia ciudadana es importante y favorece la lucha contra el cambio climático, pero la cuestión del tiempo de reacción es fundamental y la requiere la concertación a través de las políticas públicas de los estados. Es en 2018 que se verá si el acuerdo de Paris será eficaz. porque en ese momento los estados deben presentar sus planes de acción nacionales para reducir los gases con efecto invernadero. Se calcula que el status quo aumentaría en 5 grados Celsius el calentamiento planetario. Tampoco está claro si el fondo de ayuda de 100 mil millones va a funcionar. Los compromisos actuales son mínimos.

La COP22 fue importante ya que al menos mantuvo la unidad para enfrentar el cambio climático, pero creemos que se requiere mantener la presión sobre los Estados para que abandonen el doble discurso, como en Canadá donde se plantea a la vez el apoyo a la expansión de la industria petrolera con los oleoductos que permitirían aumentar los mercados y la producción y al mismo tiempo desarrollar la nueva economía.

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