Cambio Climático: Nueva advertencia en Alberta?

Alberta_2¿Una nueva advertencia de los efectos del cambio climático? Los catastróficos incendios forestales en el norte de la provincia canadiense, Alberta, están al centro de la noticia. La ciudad minera Fort McMurray, de más de 80 mil habitantes, debió ser completamente evacuada y ha virtualmente desaparecido del mapa. También otras pequeñas localidades y reservas indígenas han sido evacuadas en medio de imágenes dantescas de destrucción por las fuerzas de la naturaleza. Tras la ola de solidaridad con los damnificados y la certidumbre que pasará mucho tiempo hasta que se vuelva a la normalidad, desgraciadamente son catástrofes naturales que, de acuerdo a la información científica sobre el cambio climático, están llamados a repetirse. Catástrofe anunciada

Los analistas consideran que la catástrofe de Fort McMurray es la peor de la historia de Canadá. Se teme que el territorio cubierto por los incendios siga aumentando y que no se conseguirá controlarlo mientras no haya lluvia. Se calcula que los costos materiales de los incendios serán de más de 7 mil millones de dólares. Es una cifra cuatro veces más grande que los costos de las terribles inundaciones que también afectaron Alberta hace tres años. Mayor también que los de la crisis del verglas (lluvia helada) en Montreal y la Monterregie en 1995. Esas dos catástrofes habían sido hasta ahora las más costosas de la historia de Canadá hasta ahora.

Los incendios forestales son frecuentes en Canadá, que es una de las reservas mundiales de agua y de bosques. Las causas del incendio son naturales. Se deben a una extrema sequía y muy altas temperaturas en esta primavera creando las condiciones de lato riesgo de incendios forestales. La dirección de los vientos no ayudó tampoco permitiendo que el incendio se dirigiera directamente a la ciudad Fort McMurray. También influyó que no se haya recurrido rápidamente a sistemas de control del incendio, a pesar que se considera a la región como de alto riesgo de incendios. Ya en 2011 un informe sobre los incendios en slave lake advertía sobre el aumento de los riesgos de incendios de bosques en el norte de Alberta: demasiados árboles maduros y una alta densidad.

Costo de la catástrofe

En todas las catástrofes se evalúan en primer lugar los costos en vidas humanas. Afortunadamente hasta ahora no hay muertos producto de los incendios. Sin embargo los impactos sobre la vida de decenas de miles de personas son enormes. Además de los costos económicos por la destrucción de una ciudad entera, esta el desaparecimiento de un entorno que creaba una colectividad.

Es una paradoja que el incendio ocurra en proximidades de las explotaciones de arenas bituminosas y que Fort McMurray fuera una ciudad minera cuyo número de habitantes creció exponencialmente en los últimos años por las necesidades de mano de obra de la industria petrolera de las arenas bituminosas.

El incendio es un nuevo golpe contra la industria petrolera que ya está afectada por la caída de los precios del petróleo. Otrora, Fort McMurray concentraba un promedio de ingresos familiares de más del doble de la media canadiense. Ahora hay miles de cesantes.

La caída de precios del petróleo, llevó a la otrora floreciente provincia de Alberta al déficit más alto de su historia. Una situación que aumenta la presión sobre el nuevo gobierno neo demócrata dirigido por Rachel Notley que fue elegida hace apenas un año, el 5 de mayo de 2015. Como corolario de la catástrofe, varias empresas han suspendido sus operaciones, entre ellas, Shell Canadá, en su sitio de explotación en Albian Sands, a sólo 70 kilómetros de Fort McMurray.

Del cambio climático a la crisis climática

Muchos observadores apuntan a un nexo directo entre el aumento de la temperatura global del planeta y el aumento de las catástrofes naturales. Los incendios forestales son fenómenos normales de autorregulación de los bosques. Sin embargo el bosque boreal canadiense está quemándose más rápido que en los últimos 10 mil años. Una publicación de la revista scientific american confirma aquello para Alaska. La influencia del cambio climático ya se hace sentir: Esta semana se anuncio que cinco pequeñas islas del Océano Pacifico, usadas por los pescadores, parte de las Islas Solomon desaparecieron debido al aumento del nivel del mar.

La jefa del partido verde, Elizabeth May culpó en parte al cambio climático por el incendio que devastó Fort McMurray. De acuerdo a los expertos, el cambio climático sería responsable de las altas e inusuales temperaturas que alimentaron el incendio forestal. Uno de los efectos del cambio climático es un desarreglo climático que se traduce en el aumento de las temperaturas extremas. Es difícil hacer el lazo causal único, pero es evidente que el cambio climático crea un coctel de condiciones propicias a eventos extremos de este tipo. La ciudad de Fort McMurray era una isla habitada en un mar de bosque boreal de alto riesgo.

Sin embargo, Elizabeth May fue criticada, porque muchos prefieren no discutir del tema por el momento. Pero, no basta con responder a la crisis actual. Es importante reconocer que para prevenir desastres futuros debe considerarse la lucha contra el cambio climático. Afortunadamente en Fort McMurray no hubo que lamentar vidas humanas y solo consecuencias materiales que pueden reconstruirse. Otros eventos futuros pueden ser más catastróficos aún. Algunos ven como un efecto positivo del cambio climático que el mar del norte estará abierto a la navegación todo el año, permitiendo además la explotación de ricos yacimientos. Al mismo tiempo debe reconocérselos efectos negativos del cambio climático. Deberá dejarse bajo tierra las energías fósiles que aumentan los gases con efecto invernadero. Los incendios forestales en Alberta, recuerdan que la humanidad ha pasado del cambio climático a una crisis climática que no solo requiere respuestas solidarias rápidas cuando ocurren estas catástrofes, sino que además se requiere trabajar en la prevención a corto y largo plazo.

Esta entrada fue publicada en Canada/Quebec y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *