Colombia: El ELN se suma a los acuerdos de paz

Pearl_Garcia-sitio-ELNPocos días después de la postergación de la firma del acuerdo final prometido para el 23 de marzo entre el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP); este miércoles, se anunció el inicio de una mesa pública de conversaciones entre el gobierno y la otra guerrilla, del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Unasur saludó el inicio del dialogo con el ELN como la pieza que faltaba para completar el proceso de paz en Colombia.

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La ex senadora Piedad Córdoba

Las dos mesas de negociación restablecieron la esperanza de un acuerdo de paz en Colombia. Pero, mientras avanzan las negociaciones de paz, aumentan las denuncias sobre la violencia del paramilitarismo contra los dirigentes sociales y de derechos humanos. Hasta la exsenadora colombiana Piedad Cordoba, activa en las negociaciones entre las FARC-EP y el gobierno, sufrió un intento de asesinato el viernes 1 de abril. Ello recuerda que la reconciliación y el fin de la violencia por motivos políticos en Colombia dependen, no sólo del acuerdo de paz con la guerrilla, sino que además, de la ruptura del Uribismo del Centro Democrático con las fuerzas paramilitares. Implica además un sistema político con reglas que permitan la inclusión y seguridad en la participación de los diversos sectores que puedan hacer reformas económicas. El problema es que eso no es parte de las negociaciones como en otros acuerdos de paz.

Antecedentes del acuerdo con el ELN

Fueron dos largos años de diálogos exploratorios entre Frank Pearl (el mismo que encabeza las negociaciones con las FARC-EP) y el representante del Ejército de liberación Nacional (ELN) “Antonio García” que permitió abrir las negociaciones oficiales. El documento firmado el miércoles busca: “suscribir un Acuerdo Final para terminar con el conflicto armado y acordar transformaciones en búsqueda de una Colombia en paz y equidad.”

Según sectores ligados al gobierno, la creciente sincronía en las negociaciones con las dos guerrillas, era necesaria para evitar que el ELN tomara el relevo de las FARC-EP en la zona conocida como ABC (Arauca, Boyaca y Casanare). Pero las tensiones son enormes y afectan la implementación de los acuerdos, como lo muestra el incidente de la Guajira el 18 de febrero.

Por su parte, el Jefe de las FARC Timoleón Jiménez anunció en la Habana que la postergación de la fecha del 23 de marzo se debió a falta de acuerdo en temas muy complejos. Según el periódico inglés The Guardian, el desacuerdo es sobre donde y como se desmovilizan y desarman los guerrilleros. Al Secretario de Estado John Kerry, que se reunió con las FARC-EP en la Habana el 21 de marzo, se le pidió asegurar el fin de la violencia paramilitar. Es un tema peliagudo porque una entrada anterior en la arena política de la guerrilla, terminó con cerca de 3000 muertos en los 80 y 90 en manos de los paramilitares. Los temores no son teóricosa porque 6 activistas colombianos fueron asesinados por las paramilitares en los últimos días.

Contenidos del acuerdo

antoniogarciaEl acuerdo dispone que la mesa pública de conversaciones esté en Ecuador. Según el diario el País, el ELN insistía en Venezuela como sede. El gobierno de Juan Manuel Santos rechazó la idea, por sus tensas relaciones con el gobierno de Nicolás Maduro. También se harán reuniones en Venezuela, Chile, Brasil y Cuba. Estos países junto con Noruega son los garantes del proceso. La participación de Washington es informal pero es un jugador clave.

La característica del proceso de paz en Colombia, es que a diferencia de otras experiencias, no incluye en la negociación, ni cambios al sistema político o al económico colombiano. Ni siquiera el establecimiento de una asamblea constituyente como lo exige el ELN.

La Agenda contiene seis puntos. Entre ellos la (1) participación de la sociedad para establecer una cultura de paz, (2) la democracia, donde se aboga por una pedagogía para la paz. (3) las transformaciones para la paz, (4) las víctimas, (5) el fin del conflicto armado, pero algunos plantean que parece poco claro lo que se hará con las fuerzas paramilitares y (6) la implementación. El proceso es público e incluye declaraciones conjuntas y de las delegaciones. Se espera que el proceso coincida con el de la Habana con las FARC-EP, cuyo acuerdo final está postergado por el momento

Se calcula entre 1300 y 2000 el número de guerrilleros del ELN, menos que los 6500 de las FARC-EP. El ELN fue creado en 1964, con filiación distinta de las FARC-EP. Camilo Torres, representa el enfoque de ese grupo que combina teología de la liberación, marxismo y lucha de liberación nacional de filiación cubana. La guerrilla tiene un componente político mucho más marcado que el de las FARC, de acuerdo al diario el País. Según Luis Celis de la Fundación Paz y Reconciliación el ELN mantiene unos 45 frentes guerrilleros en el norte de Colombia, que son zonas petroleras.

El gobierno Santos, insiste en que no se creará otro tribunal especial y que será el mismo que se aplica a las FARC-EP, que las victimas estarían al centro del proceso de paz en Colombia. Insiste además en que no habrá acuerdo antes de la liberación de todos los secuestrados por la guerrilla.

Un Difícil Camino para la Paz

El anuncio del inicio de las conversaciones de paz con la guerrilla del ELN, es un espaldarazo a la gestión de Juan Manuel Santos frente a la oposición Uribista del Centro Democrático liderado por el ex presidente Álvaro Uribe. Es el principal opositor del presidente colombiano Juan Manuel Santos y del proceso de paz que ha marcado su presidencia.

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Un difícil camino para la paz

Los miembros del Centro Democrático se declararon escépticos de acuerdo a la agencia de prensa Caracol. Ellos llamaron a una marcha para ayer sábado contra el acuerdo de paz. Una marcha que fue apoyada por las fuerzas paramilitares entre ellas del Clan Úsuga, el que fuerza la población a apoyar la marcha del Uribismo con un paro armado que ha provocado 5 muertos según el último balance oficial.

Por su parte, el gobierno de Juan Manuel Santos considera el clan Úsuga como una banda criminal dedicada al narcotráfico y la extorsión.

Un analista (Luis Celis) plantea que las fuerzas políticas vinculadas al paramilitarismo encabezado por el Uribismo son ahora el principal obstáculo para la paz en Colombia.

La negociación de acuerdos de paz con las FARC y ahora con el ELN, son un paso en la buena dirección para terminar con la violencia en Colombia. La gran incógnita es lo que ocurrirá con la pacificación de las fuerzas paramilitares y bandas criminales ligadas al narcotráfico y a la oligarquía colombiana. El rol del Uribismo hace dudar que sea una tarea fácil.

Sin la ruptura del Uribismo con esas fuerzas paramilitares es difícil que se termine con la llamada violencia que ha provocado en 50 años 300 mil muertos.

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