Petroleo: Oposición al oleoducto de Transcanada.

Parliament_CanadaLa oposición al oleoducto de Transcanada por parte de las 82 municipalidades de la Comunidad metropolitana de Montreal causo gran conmoción en el resto del país. Fue en conferencia de prensa el jueves 22 de enero que los alcaldes de las municipalidades de la Comunidad Metropolitana de Montreal, que cuentan más de 4 millones de habitantes, se pusieron de acuerdo para oponer un no categórico al proyecto de un oleoducto de Transcanada que transportaría el petróleo desde las arenas bituminosas de Alberta hasta Nueva Brunswick. 
De acuerdo a los alcaldes los riesgos al medio ambiente sobrepasan ampliamente los beneficios que podría obtener su región. Ellos consideran que crearía unos 30 empleos directos en todo Quebec y pago de impuestos de unos dos millones de dólares al año. En comparación, el costo de un desparrame de petróleo en la región metropolitana, se elevaría en un y 10 mil millones de dólares. Además el alcalde de Montreal, Denis Coderre señaló que la construcción del oleoducto atravesará bosques, terrenos húmedos y agrícolas y causaría una deforestación equivalente a 260 terrenos de futbol. La Comunidad metropolitana de Montreal va a defender su oposición al proyecto en las audiencias de la Oficina nacional de la Energía, que deberá hacer su recomendación al gobierno liberal de Justin Trudeau.

Ciertamente, de acuerdo a la ley, es el gobierno federal el que tiene la última palabra. Pero, en estos tiempos de creciente conciencia de los efectos de la industria petrolera sobre el cambio climático el tema de la aceptabilidad social de los proyectos que tocan el medio ambiente son cada vez más importantes. Los partidarios de la defensa del medio ambiente saludaron la oposición de los alcaldes. Porque ella se agrega a la movilización ciudadana contra el proyecto que persigue Transcanada de pasar a través de Quebec para poder conquistar nuevos mercados a través del Atlántico.

Ello luego que el presidente estadounidense Barack Obama rechazó el proyecto de la compañía Transcanada de construcción de un oleoducto que llevara el petróleo de Alberta hasta Texas. También, la salida del petróleo de Alberta hacia el Oeste, por Columbia Británica causa gran polémica y está estancada la construcción de un oleoducto, precisamente por los riesgos de desastres medioambientales.
Los observadores consideran que la oposición firme de los alcaldes terminaría con el proyecto de construcción de un nuevo oleoducto, porque el nuevo gobierno de Justin Trudeau ya ha planteado que la condición para aceptar ese proyecto era el de su aceptación por las comunidades locales.
La polémica refleja las disparidades y conflictos políticos regionales de Canadá en una época de crisis de la industria petrolera por la baja de precios y la creciente preocupación por el medio ambiente acentuada por el cambio climático. Preocupación también por diversificar la economía canadiense para evitar los efectos cíclicos de los precios de las commodities.

Ciertamente, es el costo de un país enorme. Un país cuya economía se vio distorsionada durante los años del gobierno conservador de Stephen Harper, porque este favoreció casi únicamente la industria petrolera y la búsqueda de mercados para el petróleo de las arenas bituminosas de Alberta, en desmedro de la industria manufacturera, los servicios y otros sectores.

Ciertamente, se trató de la venganza histórica del Oeste canadiense que desde los años de Pierre Eliot Trudeau y su política de la energía en los años 70, se consideró alienada del poder en el gobierno federal. Un conflicto que explica la reacción acérrima del primer ministro conservador de la provincia Saskatchewan, Brad Wall que en Twitter, apeló a que Quebec reembolse los 10 mil millones anuales que recibe de perecuación gracias al buen desempeño de las provincias petroleras del Oeste canadiense. Ello siendo que como señala un editorialista, Saskatchewan recibió perecuación hasta 2008. Cuestionar el derecho constitucional a la perecuación equivale a denegar la constitución que establece que la distribución de los dineros fiscales debe hacerse en función de la población para equiparar las diferencias regionales.

El jefe de la oposición de Alberta, el conservador Brian jean señaló que no se podía aceptar el petróleo de los extranjeros, botar aguas servidas en el rio San Laurent, beneficiar de la perecuación financiada por el Oeste y después decirle non a los oleoductos de las petroleras del Oeste.

Transcanada por su parte, asegura que continuará presionando con su proyecto. Planea además como en el caso de Estados Unidos que transcanada cobre por daños si el proyecto no es aceptado.

Aunque el proyecto es una mala decisión económica para Quebec, si la compañía no asegura que pagará si se produce un desastre ecológico, las cámaras de comercio, deploraron la decisión de los alcaldes (Francoise Bertrand, el p.d.g. de las cámaras de comercio de Quebec.)

En realidad, el verdadero debate tras la polémica creada por la oposición de los alcaldes de la región metropolitana de Montreal es la política energética de Canadá en tiempos de reconocimiento de la necesidad de salir de las energías fósiles como el carbón y el petróleo. Tiene que ver con el modelo de desarrollo que será impulsado por Canadá.

Lo que se sabe es que la estrategia del anterior gobierno conservador, aumenta la fragilidad de la economía canadiense a los ciclos de la economía mundial. Se sabe que ahora, con un precio del petróleo por debajo de 30 dólares, la explotación del gas de esquisto no es rentable. Ello porque nunca se ha producido tanto petróleo. Por ejemplo EE UU paso a ser en 2015, el primer productor de petróleo. Más que Arabia Saudita, por primera vez desde 1975. Se espera que ello continúe luego de la entrada en los mercados internacionales del petróleo Iraní. Ciertamente, se requiere una transición entre una economía basada en las energías fósiles y una basada en energías renovables, pero en ningún caso favorecer el desarrollo de la industria petrolera con oleoductos que le permitirán aumentar la producción cuando se reinicie un ciclo expansivo.

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